Hacen un llamado a fomentar espacios universitarios libres de violencia e impunidad

Foto: captura de pantalla

 

Con un llamado a la creación de espacios universitarios más justos, empáticos y, en una palabra: libres, concluyó la XIX Semana de la Diversidad Sexual, organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), en el marco de la campaña “Contigo en la Distancia”, de la Secretaría de Cultura.

“La Semana Cultural de la Diversidad Sexual es un espacio consolidado, acorde con principios humanísticos de respeto a la dignidad de las personas, la escucha de voces denunciantes y la difusión de saberes” que, en esta edición, “abordó cómo los centros universitarios deben repensar sus relaciones de convivencia para volverse sitios en donde predomine una cultura de paz, libre de violencia de género y homo, bis, les y transfobia”, declaró Yesenia Peña Sánchez, coordinadora del encuentro, agradeció al director general del INAH, Diego Prieto Hernández, así como a las autoridades de la Coordinación Nacional de Antropología (CNAN) del Instituto, y de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UANL que confluyeron en la organización y el desarrollo del evento en el panel de clausura de la actividad académica que se efectúo esta semana de modo virtual,

En coincidencia con esta idea, la doctora Ludivina Cantú, directora de la FFyL de la UANL, quien virtualmente también estuvo en la clausura junto a las investigadoras de la CNAN, Lilia Hernández y Mayra Flores, aseveró que un paso fundamental para lograr esos ambientes pacíficos, es la sensibilización de todos los actores que forman a la universidad: directivos, funcionarios, maestros, trabajadores y alumnos.

Este planeamiento fue también una de las principales conclusiones a la que llegó el conversatorio titulado “Empoderar en la cultura para la paz: propuestas para la reducción de todo tipo de violencias en los espacios universitarios”.

Dicho panel, desarrollado en antesala a la clausura del evento, hizo hincapié en que, si bien existen protocolos e instancias de actuación que atienden casos de violencia o discriminación en las universidades, el verdadero enfoque, más allá de atender los casos que ocurran, debe estar en la prevención de los mismos.

Los académicos Rosalía Carrillo, directora de la Compañía de Teatro-Intervención del Observatorio Nacional sobre Violencia entre Hombres y Mujeres (ONAVIHOMU); Manuel Muñiz, de la Facultad de Psicología de la UANL; Yahaira Padilla, de la Universidad Autónoma de Guadalajara; y Felipe Abundis, de la FFyL de la UANL, coincidieron con este enfoque preventivo.

Para logarlo comentaron se debe sensibilizar a todos los actores, principalmente a los propios alumnos, para  que conozcan y reconozcan los distintos tipos de violencia que pueden suscitarse en los espacios de estudio.

Señalaron que debe promoverse la empatía para con las víctimas de un eventual acto de violencia y asimismo estas últimas deben también tener claro a qué instancias acudir en el caso de una violación a sus derechos.

“Si una estudiante es violada dentro de un espacio universitario, necesita llevar su denuncia ante el Ministerio Público, ya no ante el órgano interno de control de su escuela, pues ha sido víctima de un delito”, anotó Rosalía Carrillo.

Finalmente, los panelistas también reconocieron que, además de la prevención, otro eslabón que debe ser vital para construir universidades libres y pacíficas, es el fin de la impunidad, toda vez que muchas de las personas que son víctimas de actos de odio, acoso sexual o discriminación por sus preferencias sexuales, a menudo no denuncian por el temor a represalias, señalamientos, o previendo que su voz no será escuchada y su agresor quedará sistémicamente impune.