Jorge Iglesias De la Cruz: Un Orgullo Colimense

Foto: Perriodismo

 

Por Marco Antonio Pérez Gaspar

Jorge Iglesias de la Cruz nació el 22 de junio de 1959 en la ciudad de Colima. Fue el segundo hijo de una familia de ocho descendientes. Durante su juventud decidió irse a vivir a Sinaloa, donde le fue detectado el VIH en 1994 y fue víctima de discriminación al conocer su estado de salud, al grado que no le daban empleo, era marginado y agredido en lugares públicos donde vivía, por lo que decidió regresar a su tierra natal en 1997. Aquí asumió la representación del Frente Nacional de Personas Afectadas por el VIH/Sida (Frenpavih), lo que lo llevó a ser pionero en la defensa de los derechos humanos de la comunidad y denunciar los crímenes de odio en el estado que ocurrieron a finales del año 2000.

Luego de tres años de trabajo a favor de los pacientes con VIH, Jorge Iglesias formó en 2001 la asociación Amigos Colimenses contra el VIH/SIDA (Acolsida), brindando albergue a pacientes que eran víctimas de discriminación por parte del personal médico y de sus respectivas familias, hecho que trascendió a los medios de comunicación impresos en noviembre de 2004, cuando el médico Marco Antonio González Cortés dio a conocer el expediente clínico de un paciente gay, a quien habían vulnerado sus derechos humanos en el Hospital Regional Universitario y falleció por la falta de atención médica. Lo anterior motivó que el Congreso del Estado de Colima retomara una de las propuestas del I Foro de Consulta Ciudadana en Salud Sexual celebrado el 19 de noviembre de ése mismo año.

Ante el desgaste físico, Jorge Iglesias decidió cerrar el albergue en el 2014, para solo brindar apoyo y charlas preventivas del cuidado del VIH. Su estado de salud mermó al manifestársele Hepatitis “C” en su cuerpo. Siendo derechohabiente del Seguro Popular, en el gobierno de Mario Anguiano Moreno, emanado del PRI, Iglesias interpuso la queja 104/2015 en la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima (CDHEC), contra la Secretaría de Salud y Bienestar Social (SSyBS), por la negativa de su titular, Agustín Lara Esqueda, de otorgarle los medicamentos que necesitaba conforme a los estudios clínicos que se le habían realizado, siendo una catalogada como “actitud criminal” por Roberto Chapula De la Mora, entonces presidente de la CDHEC, a quien le había solicitado medidas cautelares para su bienestar durante el procedimiento de la queja.

Murió el 24 de septiembre de 2015. De acuerdo al médico que lo atendió en el Hospital Regional Universitario, su fallecimiento se debió a la falta de tratamiento durante cuatro años que no recibió por parte del gobierno estatal. Al momento de su muerte era miembro del Consejo Municipal contra la Discriminación del municipio de Colima.

 

 

 

Colima, con el mayor porcentaje de población que se reconoce LGBT+ en el país: Inegi

 

En México, la población LGBTI+ asciende a cinco millones de personas (5.1 % de la población de 15 años y más), lo que significa que una de cada 20 personas se identifica como población LGBTI+, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La población Gay, Lesbiana, Bisexual o de otra orientación sexual LGB+ asciende a 4.6 millones, lo que representa 4.8 % de las personas de 15 años y más.
La población Transgénero, Transexual o de otra identidad de género que no coincida con el sexo asignado al nacer 2 es de 909 mil: 0.9 % de las personas de 15 años y más.
El Estado de México concentra la mayor cantidad de población LGBTI+ con 490 mil personas, seguido de la Ciudad de México, con 311 mil personas y Veracruz, con 308 mil.
Colima cuenta con el mayor porcentaje de población LGBTI+, con 8.7%, seguido de Yucatán y Querétaro, con 8.3 y 8.2 %, respectivamente.
El 64.9 % de la población LGBTI+ se encuentra soltera, mientras que 30.6 % está unida o casada.
El 67.5 % de la población que se reconoce como LGBTI+ tiene entre 15 y 29 años de edad y 20.3 % está en el rango de 30 a 44 años.

Para conocer la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG) 2021 dar clic en el siguiente enlace: https://www.inegi.org.mx/programas/endiseg/2021/

 

 

Max Mejía, una lucha por los derechos de la diversidad sexual

Foto: Facebook Max Mejía

 

Por Marco Antonio Pérez Gaspar

Máximo Mejía Solorio, nacido en San José del Carmen, Jalisco en 1948, llega a Colima siendo un adolescente de 13 años en 1961 al lado de su hermana Socorro, con quien se instaló en una casa de la calle Gregorio Torres Quintero, del centro de la ciudad. 

Se desempeñó en su juventud como cajero suplente del Banco Zamora. Con entusiasmo se integró al Círculo de Estudio y Reflexión, un espacio de socialización y debate de las ideas que lo marcaría para siempre, ante los hechos ocurridos en la Ciudad de México de 1968 por los estudiantes asesinados por el Estado bajo el régimen de Gustavo Díaz Ordaz. 

Max decidió emprender sus pasos a la macrópolis azteca a mediados de 1976, en medio de una reforma política electoral. Por primera vez la izquierda, a través del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), daría cabida a todos los grupos sociales que no veían en las propuestas del PRI y PAN sus demandas en sus plataformas políticas electorales.

Max Mejía, siendo estudiante de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), al ver que ciertos grupos políticos no eran incluyentes con los homosexuales y lesbianas de la época, decide junto con otros estudiantes y aliados del PRT unir sus esfuerzos para crear el Grupo Lambda de Liberación Homosexual, que junto con el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR), creado por Juan Jacobo Hernández sin filiación partidista, fueron las primeras agrupaciones en defender los derechos humanos de la comunidad gay.

Foto: Marco Pérez

En 1979 al celebrarse un aniversario más de la matanza estudiantil, decide salir a marchar junto con otros más para hacer visible al contingente homosexual al lado de trabajadores que demandaban justicia por los hechos ocurridos años atrás.

Al lado de hombres y mujeres luchó para que continuará el Centro de Apoyo a la Mujer “Griselda Álvarez Ponce de León” en Colima brindando apoyo a mujeres que sufría de la violencia intrafamiliar, siendo el primer espacio en atender la problemática a nivel nacional.

Con la llegada del VIH y el sismo de 1985, los grupos tuvieron que dejar de lado sus demandas, atender a las víctimas de ambos sucesos mientras el gobierno respondía lentamente; las necesidades eran superiores, muchos vivieron la pérdida de seres queridos.

Para 1990 Max viajó a los Estados Unidos, a la ciudad San Francisco, pero antes hizo una parada en Tijuana, Baja California, en donde uno de sus contactos le ofrecía hacerse cargo del proyecto editorial revista cultural Frontera Gay, cuyo objetivo era visibilizar a la comunidad artística cuya propuesta ayudaría a detonar el desarrollo de las artes en la entidad. 

A partir de esta fecha, Max Mejía se volvería un personaje más que contribuye al desarrollo cultural de la entidad al innovar con las Semanas Culturales Lésbico Gay durante el período de 1994 a 2001.

En 1995 fue uno de los presentadores de la novela España, la calle, de Salvador Márquez Gileta, en la Semana Cultura Gay celebrada en la Ciudad de México.

Foto: Ángeles Márquez Gileta

Con la llegada de alternancia en la Presidencia de la República, decidió ser Consejero Ciudadano del Departamento de Cultura del Municipio de Baja California Norte, en el período 2000-2003, impulsando proyectos culturales que dieran otra cara a la ciudad.

Al crearse el Partido México Posible aceptó ser candidato a diputado federal plurinominal, llevando a la agenda nacional las demandas de la diversidad sexual.

En el 2004 creó la publicación El Arte de vivir, una revista en donde se promovía todas las expresiones artísticas de la comunidad de Tijuana tenían presencia para promocionarlas y difundir su quehacer cultural. En 2009 ante la inseguridad pública que se vivía en la entidad, hizo un frente común al lado de la comunidad artística, creando la asociación civil Queremos Tijuana. 

En el 2014 su corazón le dio un aviso que las cosas no andan nada bien en su salud, él decide acudir el 5 y 6 de noviembre al Primer Congreso Nacional de Mexicanos y Mexicanas Gay, Lesbianas y Trans, en donde sería homenajeado en las instalaciones de la Cámara de Diputados por parte de agrupaciones de la diversidad sexual de la República Mexicana.

A finales de este mismo año regresaría a Colima, como cada año desde 1999 a visitar a sus familiares y amigos con quiénes compartió y visitó por última vez el balneario de Cuyutlán, en Armería sin saber qué no volvería a caminar por el malecón después de su partida.

Ante los cambios de clima en el norte del continente postergó su regreso a Tijuana, hasta el 28 de enero de 2015. Los fríos invernales lo mantuvieron en reposo en su hogar, falleciendo el 16 de febrero. El 23 de febrero en el Centro Cultural de Tijuana en la sala Carlos Monsiváis es homenajeado por parte de la comunidad artística local, siendo trasladados sus restos a Colima por sus seres queridos.

La comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Travesti, Transgénero, Transexual, Intersexual y Queer y Asexual (LGBTTTTIQA) le deben parte de su visibilidad a un hombre que durante toda su vida luchó por la dignidad de los suyos, los diferentes, los diversos, esos a los cuales la historia oficial no permite nombrarlos por su nombre.

 

 

Foto: Facebook Mar-co Antonio

 

Foto: Facebook Jaime Cháidez Bonilla

 

Foto: Facebook Max Mejía

 

Foto: Facebook Ángeles Márquez Gileta

 

Foto: Jaime Cháidez Bonilla

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fallece paciente del IMSS en Chihuahua por desatención denuncia VIHve Libre

 

Por Marco Antonio Pérez Gaspar, Foto: Eriko Start

“Muy triste y muy emperrado me siento. 'E' me contacto desde febrero. Con falta de aire, baja de peso, febrículas diarias, diarrea. Todo el cuadro de un desgaste enorme. Se hospitalizó en HGZR 1 de Chihuahua. Todo fue para peor, no le hacían estudios, por tanto no podían iniciar tratamiento, el desgaste continuaba. No había semana que no tuviéramos una pelea o discusión por el caso de 'E', el infectólogo no le mandó a hacer estudios completos, 'E' tenía tuberculosis meningea. Le hicieron estudios que nunca incluyeron un GenXpert. Le iniciaron tratamiento con más peleas.  Lo dieron de alta una semana después. Yo hablé varias veces con él, me hablaba de las ganas que tenía de estar bien, de que quería volver al trabajo, de que quería volver a salir con su novio” así lo publica Alaín Pinzón a través de su cuenta en Facebook.

Recuerdo que en una plática por la noche –continúa- le dije que iba a estar bien, que necesitaba ser fuerte. A los 20 días después estaba de vuelta en el hospital. No reconocía a nadie, hablaba sin sentido y empezó a bajar de peso de nuevo. Estuvo un mes y medio aproximadamente hospitalizado.

Puse la denuncia vía redes sociales hace una semana el caso se expuso en Twitter, declara Alaín ¨Pinzón, ya que su papá desesperado se lo llevó de nuevo a urgencias del IMSS donde la doctora que lo atendió le dijo que era mejor estuviera en su casa por si se “moría”. (https://twitter.com/Alainwho/status/1539360886619574272?t=GcsnyDV6ZkDR02setzeb-g&s=19

Los papás no podían con la decisión de la médica, intentamos todo, lo regresaron a su casa. Dentro de todas las pancartas para este fin de semana para la 44 Marcha es de quien la marcha, se hizo una con el caso de 'E'. 

Está mañana muy temprano me llamó su pareja, me dijo que murió este 27 de junio de 2022, está es la realidad que tenemos. Que decepción de autoridades, que emperre de realidad, concluye el activista en derechos humanos.

 

 

 

 

No hay avances reales para prevenir y erradicar la tortura en México, advierten organizaciones

 

Comunicado

El pasado 26 de junio se conmemoró el Día Internacional en Apoyo de las Víctimas de la Tortura y se cumplen cinco años desde que se publicó la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (LGT) en el Diario Oficial de la Federación.

Pese a la promulgación de la LGT y de los avances que plantea en torno a la creación de políticas públicas y herramientas tecnológicas para prevenir y erradicar la tortura, aún existen retrasos serios en el cumplimiento de la Ley, ejemplo de ello es la omisión de la publicación e implementación del Programa Nacional para Prevenir y Sancionar la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (PNT).

El PNT es una política pública que debe incluir diagnósticos participativos, objetivos, estrategias y líneas de acción para la prevención, persecución, sanción y erradicación de la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes; así como para la protección,
asistencia, ayuda, atención y reparación integral de las víctimas.

A pesar de que las organizaciones integrantes del Observatorio Contra la Tortura participamos a lo largo de varios meses en su construcción durante el año 2019, a la fecha el PNT sigue sin publicarse. Frente a esta situación, en el mes de marzo presentamos un amparo por la omisión de la Fiscalía General de la República de publicar el PNT; aun así, no hay una respuesta clara por parte de las autoridades involucradas en torno a su publicación, lo que evidencia su desinterés y falta de compromiso en el tema.

El PNT fue contemplado como una política pública integral que permitiera prevenir, sancionar y erradicar la tortura y otros tratos y penas crueles, inhumanas y degradantes en los diversos contextos donde suele propiciarse; por ello, involucra la actuación y participación de diversas autoridades para lograr su cometido. Por lo que la falta de una política pública de esta naturaleza ha impedido que las autoridades actúen de manera coordinada para erradicar esta grave violación a los derechos humanos de las personas, lo que a la fecha implica que se sigan acumulando miles de hechos de tortura y víctimas, como lo evidencian las denuncias ante fiscalías y las quejas ante comisiones de derechos humanos.

Por ello, a cinco años de la promulgación de la LGT, hacemos un llamado urgente a la Fiscalía General de la República y a la Secretaría de Gobernación para que se publique de manera inmediata el Programa Nacional Contra la Tortura, se doten de los recursos necesarios a las diversas autoridades involucradas para su implementación y se instale el Comité de Evaluación del PNT con la plena participación de organizaciones de la sociedad civil, incluidas las integrantes del Observatorio Contra la Tortura.

Organizaciones de la sociedad civil integrantes del Observatorio Contra la Tortura:
Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, A. C.
Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD), A. C.
Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos (CMDPDH), A. C.
Documenta, Análisis y Acción para la Justicia Social, A. C.
Fundar, Centro de Análisis e Investigación, A. C.