Alto al baño de sangre en Colima

 

Escrito por Juan Ramón Negrete Jiménez 

Por mucho, el inicio del presente año ha sido el más violento en nuestro estado, donde la cantidad de homicidios dolosos se ha disparado de manera tal que Colima se encuentra convertido en el estado más violento de la República.
Los ataques con armas de fuego de alto calibre, incendios de viviendas, desapariciones forzadas y otros tipos de agresiones han dejado a una gran cantidad de personas lesionadas o que se han visto afectadas en sus bienes.
Los hechos de violencia alcanzan cada vez, niveles insospechados, donde la actuación de los cuerpos de seguridad de los tres niveles de gobierno, se han visto rebasados, dando la impresión de que las estrategias de seguridad no han sido las más adecuadas.
Lamentablemente esos hechos de violencia no solamente han causado la muerte de personas, que, de acuerdo al discurso oficial, ocurren entre miembros de bandos antagónicos de la delincuencia organizada que se están peleando la plaza.
En esta escalada de violencia hemos sido testigos de cómo en fecha reciente fueron acribillados una maestra normalista, hija de un colega periodista, y un maestro, han caído abatidos elementos de seguridad, cuando se encontraban de descanso.
Sin embargo, la gota que derramó el vaso ocurrió la noche de este lunes 2 de mayo, cuando afuera de su propio domicilio fue cobardemente atacado y privado de la vida un conocido abogado colimense, que se destacó en la política, la cual abrazó con pasión.
Legislador local en tres ocasiones, en la Quincuagésimo Tercera, Quincuagésimo Quinta y Sexagésima Legislatura, postulado las dos primeras ocasiones por el Partido Revolucionario Institucional y ésta última por el Partido Verde Ecologista de México, me refiero a nuestro amigo Roberto Chapula de la Mora.
Un hombre que desde la máxima tribuna del estado alzó siempre la voz, para exigirle a la mayoría del grupo parlamentario de MORENA, apoyaran para que se emprendieran acciones en favor de la seguridad y de esa manera apoyar a la titular el Poder Ejecutivo del Estado, sus palabras no encontraron el eco deseado y hoy Roberto Chapula de la Mora, pasó a formar parte de la estadística mortal de nuestro estado.
Ante esa imparable ola de violencia, los periodistas colimenses alzamos la voz para reprobar no solo el cobarde asesinato de nuestro amigo Roberto Chapula, sino la muerte de cientos de colimenses, hombres y mujeres, que echan por la borda el discurso oficial de que los homicidios van a la baja.
Lamentamos estos hechos sangrientos que han enlutado centenas de hogares, pero levantamos la voz para exigirle a las autoridades responsables de la investigación de este tipo de hechos, que redoblen acciones y lleven ante la justicia a los asesinos materiales y de existir autores intelectuales de quienes ordenan estas ejecuciones y se les aplique todo el peso de la ley.
Ya no se puede permitir que continúe este baño de sangre en nuestro estado, por ello demandamos que los cuerpos de seguridad actúen con mayor firmeza y determinación, porque ya no se puede, ni se debe permitir que ataquen las propias instalaciones de los cuerpos de seguridad, como ha ocurrido en más de una ocasión o se sigan registrando homicidios dolosos.
A los familiares y amigos de todas las personas que han sido abatidas, les expresamos nuestra solidaridad.
A nuestras autoridades federales, estatales y municipales, les demandamos una mayor aplicación y si deben cambiarse las estrategias, que se haga, pero que ya, de una vez por todas, se frene este baño de sangre.

Colima, Col., 3 de mayo de 2022

* Palabras expresadas por el autor, presidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas de la República Mexicana (Fapermex), durante el evento por el Día de la Libertad de Prensa.