La soberbia en los intelectuales y autoridad universitaria

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Por: Jesús Cuevas Cortés y Josué N. De la Vega M

Integrantes de la organización Bloque Popular

 

I.- En días pasados, en el contexto de la protesta de estudiantes de la Universidad de Colima contra el cobro de las cuotas de Talleres y Laboratorio, el articulista del periódico El Comentario, Rogelio Guedea, tomó el triste papel de espadachín de la autoridad universitaria para descalificar a quienes enarbolan la demanda. En los artículos es patente la actitud de soberbia y paternalismo de quien los escribe, están llenos de descalificaciones al movimiento sin entrar, en ningún momento, al fondo del debate: ¿Qué instancia toma la decisión de aprobar la cuota de Talleres y Laboratorios? Y ¿Es legítimo el cobro de la cuota en situación de pandemia que ha dejado familias sin el soporte familiar, por fallecimiento o desempleo? 

La organización Bloque Popular, que no sólo apoya la demanda sino también las acciones realizadas por los estudiantes para hacer oír su voz, no guarda silencio ante las descalificaciones al considerar que lo que vive actualmente la institución es una muestra más de la inoperancia de muchas de las estructuras universitarias, entre ellas: el Consejo Técnico de cada uno de los Bachilleratos y escuelas de estudios superiores, el fraude de Protocolo para la Atención Integral de Violencia de Género y la falta de una reglamentación que establezca el concurso público y universal en la contratación, permanencia y promoción del personal docente, administrativo y de servicios de la UdeC, entre otras más.

Con el único afán de sustentar lo anterior, le formulamos una serie de preguntas al profesor-investigador Rogelio Guedea, mismas que enviamos a su Facebook y que borró; en palabras de él mismo: “borré tu mensaje de mi fanpage no por cobardía…”; el lector interesado puede leer, en este mismo espacio, bajo el nombre: Respuesta a Rogelio Guedea. ¡Esta pluma sí se vende!, el cuestionamiento que se le formuló y la respuesta que dio. 

Insistimos, la respuesta evade por completo el quid de la cuestión y se remite a su obra, reconocimientos y empleos para legitimar su conducta, siendo que en ningún momento la cuestionamos, lo que deja en claro su respuesta, es la soberbia de los intelectuales orgánicos de la autoridad universitaria, además, deja en claro la carencia en la Universidad de Colima de espacios para dialogar, la falta de reglamentos en la solución de la diversidad de problemas que en este mundo del siglo XXI emergen en la institución, lo que tienta a la autoridad es al uso de la violencia –verbal y/o física- y al descredito a quien la interpele, no al diálogo y al acuerdo en que tenga cabida la diversidad de voces en la construcción de una institución que haga frente a los tiempos actuales.  

 

II.- Escrito dirigido por Bloque Popular a Rogelio Guedea a su Fanpage

      ¡Esta pluma sí se vende!

Los universitarios conocen las debilidades y fortalezas de su centro educativo porque lo viven a diario, y con la intención de mejorarla, ejercen el derecho de la crítica y la exigencia de la participación, aún en contra de las propias autoridades que se caracterizan por impedirlo en colaboración con sus corifeos. Las protestas públicas –marchas, mítines, tomas de calles- son indicativo de que muchas de las estructuras universitarias para la atención de asuntos estudiantiles, escolares y laborales han dejado de cumplir con las funciones para las que fueron creadas. Para poner un caso, tenemos el del Consejo Técnico en los diferentes bachilleratos y escuelas profesionales. 

La manera en que está normado y funciona deja mucho que desear, su hechura es un obstáculo hoy para la solución de asuntos académicos y estudiantiles. El Consejo Técnico es un cascarón vacío; una instancia vertical en manos del director del plantel y, por ende, sin capacidad resolutiva autónoma para atender diversos problemas, como son el de violencia de género y las cuotas de Talleres y Laboratorios. 

En lo que respecta a la primera -violencia de género- fue gracias a las expresiones públicas, como: publicaciones en prensa, videos y movilizaciones en escuelas, que las autoridades se vieron obligadas a idear un camino sinuoso para contener el malestar, al llamado Protocolo para la Atención Integral de la Violencia de Género, que esperamos haya usted leído en compañía de sus hijxs y escuchado sus opiniones, donde el Abogado General y su oficina es receptora de la documentación, análisis y juez en la solución de los casos, sin consulta y dictamen de especialistas en la materia. El Protocolo, para la importancia que debe tener, no fue dado a conocer por la Rectoría previa a su aprobación para ser discutido por la comunidad universitaria y pudiera enriquecerlo. Se rehúye la participación estudiantil y de lxs trabajadores. Ante ese tipo de actitudes se explica y justifican las marchas y demás formas de actuación estudiantil para hacerse oír. Le recordamos que es un derecho constitucional que garantiza la pluralidad de ideas. ¡Viva la inteligencia!

En lo referente a las cuotas de Talleres y Laboratorios, como nos damos cuenta que desconoce el reglamento del Consejo Técnico, le decimos que éste tiene la atribución de aprobar las cuotas de Talleres y Laboratorios, misma que le ha sido arrebatada; si pudiera revisar las actas de reunión del Consejo Técnico de la otrora Escuela de Letras y Comunicación en las fechas en que usted disfrutaba de una beca otorgada por la Universidad de Colima para sus estudios de Literatura en Nueva Zelanda, confirmaría lo que decimos. Sabemos que puede obtenerlas gracias a sus conexiones que vemos y leemos tiene en la alta cumbre universitaria, como es la de su amigo Christian Torres Ortiz, a quien usted, como lo ha señalado en diversos momentos, siendo compañeros en la preparatoria del Colegio CampoVerde, lo agarraba a librazos cuando cometía yerros. 

Así podemos mencionar muchas situaciones de empantanamiento en la institución y que merecen ser resueltas, sin embargo, no existe la disposición de la autoridad. Pongamos ahora el caso de las becas institucionales y del ingreso de profesores-investigadores a la UdeC. Nos gustaría conocer su caso. ¿Quién dictaminó la beca que disfrutó usted cuando estuvo en Nueva Zelanda? ¿Conocía el reglamento correspondiente o fue un favor personal? Este es uno de los vacíos que usted protege, por eso calla al respecto; cuando le fue retirada la beca, arremetió contra el Rector en turno, el médico Aguayo, dando usted apoyo a la oposición sindical que encabezaba Leonardo Gutiérrez Chávez, tiempo después recompuso el camino y debido a ello obtuvo que se le reasignar de nueva cuenta. ¿Se debió a su amigo Torres Ortiz, que para ese entonces ya era Coordinador de Comunicación Social de la universidad? ¿Se equivoca la vox populi? 

¿Cómo fue su ingreso para ejercer la función de investigador? ¿Cuándo salió la convocatoria? ¿Cuántos interesados concursaron esa plaza? ¿Quiénes integraron el jurado? ¿Cuándo se dictó resolución? Nos imaginamos que hay actas en las que puede apoyar su respuesta. Ojalá pueda mostrar pruebas documentales al respecto. Si no lo logra, no se preocupe, como habrá podido darse cuenta, en la institución el reglamento que rige el ingreso, permanencia y promoción del personal académico no tiene aplicación universal, hay vacíos y vicios, ante eso, aseguramos que es otra “área de oportunidades” a resolverse y, de ser necesario, integrantes de la comunidad universitaria estarían en todo su derecho constitucional a movilizarse ante la parálisis de la autoridad. ¿Oh no lo cree usted así? ¿Los va acusar de ser enemigos de la universidad por exigir reglamentos claros de aplicación universal? Una última pregunta: ¿Es usted la voz oficial de la autoridad universitaria?

¡Unidas y unidos, venceremos!

Bloque Popular

 

III.- Anexo único: Respuesta de Rogelio Guedea

MIÉ, 20:5 Sólo decirte que borré tu mensaje de mi fanpage no por cobardía, pues mi obra literaria y académica es pública y los reconocimientos que he obtenido gracias a ella (como debes saberlo porque se nota que eres universitario) me han permitido trabajar en universidades de México, Nueva Zelanda, Japón, Estados Unidos, India, etc, lo que me da mucho orgullo. No, la borré porque tu mensaje es temerario por estar plagado de inconsistencias e información falsa y porque además no suelo responder, como ya has visto, a gente cobarde que se esconde detrás de perfiles falsos, ni a quienes tratan de usar mi fanpage para gozar de su minuto de gloria. Hay que dar la cara, maestro, porque no hay democracia ni justicia, ni defensa de la una o de la otra, que se construya escondiendo la cara. Yo siempre la doy, si lo observas, y asumo las consecuencias. Por lo demás, ojalá que esto que ahora defienden no solo se convierta (como ya se ve) en todo aquello que ahora critican. Abrazos

PD No voy a contestar más mensajes. Quieres debatir, da la cara.