Al abrir el Campo Militar #1 a víctimas de la “guerra sucia” Sedena anuncia homenaje a militares “caídos”

 

En una esquina estaban los sobrevivientes y familiares de las víctimas de la represión, en la otra, los familiares de militares muertos o sobrevivientes a atrocidades cometidas por ellos mismos, como la masacre del 68, o en enfrentamientos con la guerrilla. En la ceremonia inaugural de la Comisión de la Verdad, ocurrida en el campo militar donde se operaron las torturas y desapariciones forzadas de personas, se anunció la agenda de investigación de crímenes del pasado y se lanzó un polémico discurso de “reconciliación” con homenajes a ambos bandos

 

Por Marcela Turati 

En la ceremonia presidencial donde se abría por primera vez el Campo Militar Número 1 a las víctimas de la “guerra sucia” y se les prometía el acceso a los archivos de la represión para conocer el destino de sus familiares desaparecidos, el secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval, echó un balde de agua fría al anunciar que serán conmemorados los militares caídos al cumplir su deber en episodios del pasado.

“Con orgullo les expreso que el propio mandatario autorizó inscribir los nombres de militares fallecidos con motivo de los hechos del pasado en el Monumento a los Caídos de las Fuerzas Armadas, como un tributo y un sentido homenaje a los soldados que cumplieron con su deber aún a costa de su vida”, fueron las palabras que hicieron que EL evento de este miércoles 22 de junio, encabezado por el Presidente, terminara entre lamentos, protestas y reclamos de los sobrevivientes de la contrainsurgencia y de las familias de las personas asesinadas o desaparecidas forzadamente por militares.

En su discurso, que a ratos parecía una justificación de los crímenes del pasado, a ratos un informe de labores sobre derechos humanos, el jefe del ejército le hablaba a la otra mitad del público, la que no ocupó reflectores, la que permanecía en silencio y a la que presentó como: “los militares y familiares que fueron afectados por los hechos ocurridos en aquel entonces”.

“¡Ni perdón, ni olvido, castigo a los asesinos!” y “¡vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, las consignas lanzadas en lugar de abucheos terminaron por ahogar el discurso del titular de la Sedena que, al final, ya no pudo ser escuchado. Aunque el uniformado seguía con su lectura, como si no escuchara.

Los reclamos -atajados por los aplausos de los soldados- siguieron hasta que el presidente Andrés Manuel López Obrador tomó el micrófono y comenzó a hablar. 

En las paredes estaba escrito el motivo del evento realizado en el Campo Militar Número Uno: “Inicio de actividades de la Comisión para la Verdad y Justicia por los Hechos 1965-1990”, lo que significaba que con la ceremonia se inauguraban los trabajos de investigación sobre la represión.

El público estaba lleno de soldados uniformados -tanto del blanco característico de la Guardia Nacional como el verde olivo de la Sedena-, de funcionarios públicos de áreas de derechos humanos, atención a víctimas o a cargo de la búsqueda de personas desaparecidas y de integrantes de la Comisión de la Verdad, pero los protagonistas eran los 80 sobrevivientes o familiares de víctimas de la represión contrainsurgente de la llamada “guerra sucia”. 

En la otra esquina, en el lado silencioso del público, ocupaban 31 asientos los invitados especiales del ejército, las familias para las que el titular de la Sedena anunció el homenaje. Los militares heridos en Madera, Chihuahua, en 1965 o en la Plaza de las 3 Culturas, el 2 de octubre de 1968. 

Integrantes de las fuerzas familiares de quienes el titular de la Sedena anunció un homenaje. Foto: Ariadna Colíndrez/Obturador MX 


En su turno, el presidente hizo labores de mediador: por un lado, exaltó el compromiso de aquellos que lucharon por cambios sociales que hoy disfrutamos, con los métodos que encontraron en aquellos regímenes antidemocráticos y autoritarios, entre ellos las armas; por el otro, volvió a su discurso del ejército noble surgido del pueblo, aplaudió su lealtad y mencionó que si cometió delitos fue en cumplimiento de órdenes presidenciales.

“No debe de olvidarse que la responsabilidad principal, incluso legal, recae en las autoridades civiles. Hoy le repetí en la mañana, hablando del caso del 68, de la represión del 68, la responsabilidad mayor o, mejor dicho, la orden de reprimir ¿la dio Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa, o Gustavo Díaz Ordaz, presidente de México? 

“Pero, además, -continuó- formalmente el presidente es el comandante supremo de las Fuerzas Armadas. Entonces, actos que han manchado la trayectoria de contribución al desarrollo de México de las Fuerzas Armadas, han estado vinculados, relacionados, con órdenes recibidas por gobiernos civiles”. 

Lo dijo en nado sincronizado con lo antes expuesto por el titular de Sedena quien también había mencionado que la milicia tiene una cadena de mando y exaltaba el compromiso de los militares con el pueblo. 

Sin embargo, en su discurso, el general no pudo poner nombre a las atrocidades cometidas en el pasado y por las que se abrirán investigaciones; a éstas se refirió como “sucesos” o situaciones “alejadas de la legalidad”. 

“A través de este simbólico evento -había dicho el titular del Ejército- las Fuerzas Armadas reafirmamos el compromiso que tenemos con el pueblo de México de contribuir a la búsqueda de la verdad sobre los hechos que marcaron un hito en un sector de la sociedad de nuestro país, destacando los siguientes: el asalto al cuartel general de Ciudad Madera, Chihuahua, el 23 de septiembre de 1965, los movimientos estudiantiles de 1968 y 1971 y los movimientos sociales ocurridos en el estado de Guerrero.

“Para atender las diversas situaciones que se generaron con estos movimientos sociales, el Estado mexicano en su momento adoptó políticas y medidas en algunas regiones del país que buscaron garantizar la seguridad, el orden constitucional y el restablecimiento del Estado de derecho. Sin embargo, determinadas acciones implicaron lamentablemente que un sector de la sociedad se viera afectado por sucesos que se alejaron de los principios de legalidad y humanidad, valores que nunca pueden estar separados de la vida institucional del país”, había dicho el titular de la Defensa.

Terminado el “conciliador” discurso presidencial, el cual fue seguido por el Himno Nacional que paralizó los ánimos de la parte del público -que con sus pancartas y consignas ya comenzaba a rodear el presidium-, y ante la salida expedita del primer mandatario, los familiares de las víctimas de la estrategia contrainsurgente del Estado mexicano salieron del evento con pancartas en alto, en las que exigían justicia y castigo, mientras calificaban de “provocador” al titular de la Sedena.

Mientras tanto, el general Cresencio Sandoval salió en dirección opuesta para reunirse con sus invitados especiales: eran 31 militares o familiares de militares heridos en las “situaciones” que antes había mencionado. 

Uno de ellos -entrevistado para esta crónica- dijo que habían sido heridos en el ataque al cuartel de Madera, Chihuahua -que dio inicio a la guerrilla en México y de donde tomó su nombre la Liga Comunista 23 de Septiembre-, otro era un hombre con la cara deforme por un balazo que recibió en Tlatelolco, en 1968, donde el ejército masacró estudiantes, y otro era un colega suyo también herido. 

Iban acompañados de familiares, o viudas y descendientes de compañeros heridos o que perdieron la vida en esos y otros “hechos del pasado”. 

El jefe del Ejército se tomó fotos con sus invitados, atendió súplicas por pensiones de la viuda de un comandante recién fallecido que sobrevivió al asalto del cuartel de Madera (aquel que gritó: “a las armas, compañeros”), escuchó atento las anécdotas juveniles de un compañero de armas del difunto, y saludó al nieto de otro militar, a quien felicitó porque dijo que quería integrarse al Ejército. 

Un hombre que se identificó como hijo del capitán Sergio Aguilar, “quien perdió un brazo y su vida militar” en Tlatelolco, criticó que el evento estuvo “desequilibrado”. No le gustó que, aunque ellos también habían sido invitados a la ceremonia e hicieron labores de defensa de la patria, obedeciendo órdenes, no les dieron el micrófono. “Faltó algo, que inviten (a hablar) a cuántos están de los que pasaron los del 65, lo del 68, y preguntar qué pueden aportar”, agregó el militar retirado Adán Jiménez Martínez, sobreviviente del episodio en Madera.

Otro de los asistentes llamado Guillermo Avilés, quien dijo ser familiar de personas que estuvieron “en eventos de los 60 y 70”, se dijo satisfecho con el acto: “Es un paso muy importante para la reconciliación nacional, para que se conozca la verdad. Como dijo el General Secretario hay mucha gente que sufrió muchas injusticias y mucha gente que sufrió cumpliendo con su deber, y es muy importante que se conozca todo lo que ocurrió”.

“Yo fui afectado por un balazo en Tlatelolco, en el 68, mi nombre es Cipriano Martínez Martínez, era militar, pero no lo diga, no me vayan a querer enterrar aquellos, que me quieran dar callo”, dijo, mientras señalaba a los familiares de las víctimas de la represión.

El general Luis Cresencio Sandoval junto con familiares de militares “caídos” o heridos entre los años 60 y 70, en eventos como la represión del 68 o el asalto al cuartel de Madera. Foto: Marcela Turati

 

Un llamado a la “reconciliación nacional”

El polémico discurso del jefe de la Sedena acaparó las noticias y opacó la importancia del suceso mismo: La apertura a las víctimas de los operativos de contrainsurgencia del emblemático campo militar donde en los años 70 varios de los presentes -como Micaela Cabañas- habían sido torturados, o en el que dejaron de ver para siempre a sus compañeros militantes detenidos, o perdieron a sus familiares que en esa y otras bases fueron desaparecidos.

De boca del subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, escucharon la promesa de que con esa ceremonia quedaba inaugurada la búsqueda de las personas desaparecidas en esta y otras bases militares en Chihuahua, Oaxaca, Guerrero, Sinaloa, Jalisco y Nuevo León; se tendrá acceso a los llamados archivos de la represión para ubicar paraderos y reconstruir los crímenes del pasado; se mandarán a declarar a militares involucrados en la represión y contrainsurgencia.

Los anuncios hechos por ese reconocido militante de izquierda fue muy aplaudido por el lado del público donde se encontraban sentados los 80 invitados especiales de Gobernación, especialmente las víctimas de la represión provenientes de Guerrero, Sinaloa, Jalisco, Chihuahua, Oaxaca y Ciudad de México. 

En uno de esos asientos, por ejemplo, estaba la poeta zapoteca Irma Pineda, hija del maestro y líder campesino juchiteco Victor Pineda, detenido por soldados y desaparecido en 1978, para quien ha escrito poemas como este: Limpia mis ojos, padre,que cansados están de no mirarte de lloverte flores para ninguna tumba”. Estaba también la incansable Tita Radilla, cuya persistencia hizo que la Corte Interamericana de los Derechos Humanos condenara a México por la desaparición de su padre, Rosendo, un músico de protesta detenido en Guerrero. En el presidium estaba la titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, hija de Rosario Ibarra de Piedra, la madre fundadora del “Comité Eureka” que dedicó su vida a buscar a los detenidos-desaparecidos y buscarlos en “las mazmorras” del ejército, y quien fue aliada de AMLO.

Al sector de invitados de la Sedena, ésos que fueron sacados en camionetas separadas, había dirigido parte de su discurso Alicia de los Ríos Merino, hija de la guerrillera que lleva su mismo nombre -sacada de ese campo militar, ubicado en donde se tocan la ciudad de México y el estado de México, y llevada en 1978 a la base militar de Pie de la Cuesta, en Guerrero, desde donde se efectuaban “los vuelos de la muerte” y tiraban a los disidentes políticos al mar-. A ellos les dijo: “es medular que ustedes también hablen”.

En el evento hubo varios guiños también para ese sector. Especialmente cuando el titular de la Sedena hizo un segundo anuncio: “Por instrucciones del presidente de la República y comandante supremo de las Fuerzas Armadas se analizará su inclusión en las gestiones para el mecanismo integral de reconciliación social del Estado mexicano como parte del patrimonio colectivo del pueblo de México”.

En el presidium el subsecretario Encinas, quien antes había hablado del campo de exterminio y la participación de la Sedena en esos hechos, se notaba inquieto. 

La “provocación” había hecho que los asistentes sentados en el lado izquierdo, de frente al presidium, abrieran los carteles que llevaban escondidos, en los que se leía: “¿Si no están aquí dónde están?”, “Juicio y Castigo” o “Si no entra la justicia de nada sirve entrar”.

El discurso de los militares consternó a varios de los asistentes que habían agradecido la invitación para pisar ese lugar de negra memoria, cargado de dolor y de horror. Ese sitio donde, como había dicho Alicia De los Ríos: “fueron interrogados, torturados y mutilados nuestros padres y madres, nuestros hermanos y hermanas, los hijos e hijas de cientos de mujeres que no dejaron de buscarlos. Aquí fueron desaparecidas y desaparecidos”.

El familiar de una víctima muestra un cartel que señala a militares de la contrainsurgencia en Guerrero, donde emplearon torturas, desapariciones y asesinatos. Foto: Ariadna Colíndrez/Obturador MX

En cuanto acabó el Himno Nacional, un grupo de familiares y sobrevivientes de la contrainsurgencia se acercó al corralón donde fue sentada la prensa para manifestar su enojo.

Tania Ramírez, maestra de derechos humanos y paz y miembro de la organización HIJOS, por ser hija de Rafael Ramírez Duarte -el hombre joven del que llevaba una fotografía-, desaparecido en 1977, visto por última vez “en las canchas clandestinas debajo del campo de fútbol” en ese mismo campo militar, consternada repetía que no quería estar ahí dentro. Criticó que se trate igual a las víctimas de “terrorismo de Estado” (porque no fue un combate justo, se les torturó, se les desapareció o se les asesinó) y a los militares.

“¡La reconciliación no pasa por unas familias y otras y a invitarnos a tomar café y a construir una historia nuevamente, pasa por la justicia y pasa por las garantías de no repetición!”, dijo indignada.

Otros familiares a su alrededor, gritaban exaltados: “¡No importa si obedecían órdenes ni si había cadena de mando, ¡no puede haber un solo militar impune!”.

Ante la prensa fueron desfilando víctimas que se decían sorprendidas, enojadas y desilusionadas por la mención de Sandoval, entre ellos un hombre que busca a su hermana, estudiante desaparecida en Guerrero por protestar en la escuela, una mujer que dejó de ver a su marido en el campo militar y que sobrevivió ella misma a las torturas, un hombre al que los militares dejaron sin padre, y al que sigue buscando.

“¡Juicio y castigo, no solo la verdad; que entre la justicia, al campo militar!”, coreaban todos.

-¿Cree en esta Comisión de la Verdad?- se le preguntó a Elda Nevárez.

-Confiamos nada más en el presidente, en que este ejército sí siga sus órdenes… los que estuvimos secuestrados en este campo militar sabemos que actúan sin entraña ni conciencia y eso no se cambia de un día para otro.

Las menciones de López Obrador y del titular de la Sedena a la “reconciliación” lograron que por la imaginación de varios corriera el fantasma de aquel discurso que el presidente pronunció en Ciudad Juárez al inicio de su gobierno, del “perdón sí, olvido no”, que indignó a las víctimas de esa ciudad, y que ellas respondieron con un “ni perdón ni olvido”.

En este evento, el presidente -ante su amado Ejército al que premia llenándolo de nuevas tareas, y ante las víctimas de luchadores sociales de izquierda que hicieron los cambios sociales del pasado que tanto le gusta exaltar- dijo: “(Este) es un acto de reconciliación nacional que necesitamos. No se le puede dar vuelta a la hoja así nada más, tenemos que conocer la verdad y tenemos que conocer toda la verdad y que haya justicia para que no se repitan actos oprobiosos, para que no vuelva a haber represión, autoritarismo en nuestro país. Qué bueno que se constituye esta comisión y que participemos todos”.

Agradeció al Ejército “su lealtad, su verdadera lealtad, su auténtica lealtad” y le dio una instrucción: “que no ocultemos nada, absolutamente, cero impunidad. Y que podamos entre todos aclarar esta situación y que podamos -yo espero que no en mucho tiempo- tener ya un relato completo con recomendaciones, con acciones que se deban de tomar para que, de esta manera, honremos la memoria de los que perdieron la vida, de los que se nos adelantaron y que lucharon por un ideal o lucharon en cumplimiento de un deber”. 

Un claro anuncio de que tanto militantes de izquierda asesinados o militares muertos en labores serán honrados.

Familiares de víctimas protestaron al final de la ceremonia contra el ”provocador” discurso del titular de la Sedena.Foto: Marcela Turati 

 

“Que nunca nos vuelvan a cerrar esas puertas”

En las intervenciones de apertura de la ceremonia citada a las 10 de la mañana, el subsecretario Encinas, cercano a los sobrevivientes del pasado, habló sobre ese significado del evento en el campo militar: 

*En este lugar, hace 46 años, se instaló “una de las agrupaciones represivas más temidas en el país, la Brigada Blanca, integrada por elementos de la Dirección Federal de Seguridad de la Secretaría de Gobernación, de la Dirección Federal de Seguridad y la Policía Judicial Federal, la Policía Judicial y la Dirección General de Policía y Tránsito del Departamento del Distrito Federal y la Policía Militar”.

*Desde este lugar, hace 51 años, se implementó el Plan Telaraña para combatir y desarticular las guerrillas encabezados por los profesores Genaro Vázquez Rojas y Lucio Cabañas Barrientos.

*Desde esa zona de Lomas de Sotelo se emitió un telegrama a la comandancia de la 35 Zona Militar de Chilpancingo, Guerrero, ordenando, cito: ‘Ratifíquese orden y sentido de incrementar actividades a fin de localizar, hostigar, capturar o exterminar a las gavillas que operan en esa región debiendo utilizar el máximo de las medidas de seguridad’’.

*En este lugar, de acuerdo con los documentos oficiales y testimonios, estuvieron detenidos y desaparecidos Amanda Arciniega, Ezequiel Barrientos, Ismael Bracho, Micaela Cabañas, Álvaro Cartagena, Cirilo Cota, Alicia de los Ríos, Hilda Flores, Ramón Galaviz, Leticia Galarza, Manuel Hernández, José Luis Moreno, Elda Narváez, Rafael Ramírez, entre otros muchos opositores y disidentes del sistema.

En su turno, después de mostrar un puño en alto, Micaela Cabañas, hija del fundador del Partido de los Pobres y de la Brigada de Ajusticiamiento, el profesor y luego guerrillero Lucio Cabañas, habló de las torturas que ella y su familia sufrieron en esas instalaciones.

“En noviembre de 1974, en alguna casa del poblado de Tixtla, Guerrero, fuimos aprehendidos mi abuela, mis tíos, mis primos. Todos éramos niños. Fuimos aprehendidos y fuimos llevados a este recinto, donde en este momento se hace vergonzoso decirlo, pero en aquél tiempo era algo muy normal. Yo apenas cumplía dos meses de edad. El campo militar en ese entonces era considerado el centro clandestino de reclusión más grande de esa época.

“Y quiero decirles que ahí empezó nuestro calvario, cuando llegamos aquí: Mi madre fue torturada, fue violada y fue ultrajada, pero me defendía, porque dice que en las noches llegaban los militares y me tomaban de un pie y ponían una pistola en la cabeza y me decían: ‘Dinos dónde está Lucio.’” 

Continuó su relato: “Quiero decirles también que yo llegué aquí con dos meses, y en algún lugar de este edificio yo aprendí a caminar, aprendí a correr y a decir mis primeras palabras. En este lugar y con el cobijo de mi madre y de toda la familia Cabañas que aquí nos encontrábamos en la clandestinidad, porque así lo dijeron el gobierno de ese entonces, sufrimos tortura, tortura física, moral y sicológica, y muchas otras violaciones, incluida la sexual”.

Con agradecimientos a López Obrador terminó su discurso.

El siguiente turno fue para la chihuahuense Alicia de los Ríos, quien desde que nació quedó a cargo de su abuela materna y ha dedicado su vida a buscar, como historiadora del pasado, como abogada, como investigadora, como hija. Ella habló de la importancia de ese día: “Después de tantos años de exigirlo, este día se abre el gran cuartel. Hoy venimos a decirle al país, sin duda de por medio, lo que pasó en estas instalaciones de la nación”. 

Sus palabras permitieron dar un recorrido por la arquitectura del exterminio de disidentes polìticos:

*La cárcel militar, “de la cual ya nos narró mi hermana Micaela”.

*Las instalaciones del Segundo Batallón de la Policía Militar.

*Cercanas a la Puerta 8, las oficinas del general Quiroz Hermosillo -el temido militar que coordinó la DFS.

*Los sótanos situados entre las caballerizas, la cancha de basquetbol y la biblioteca.

*Las mazmorras en las que dividían a hombres y mujeres, que posiblemente sean las mismas celdas conocidas como ‘el Metro’.

*El hospital militar en el que convalecieron los heridos por la Dirección Federal de Seguridad y la Brigada Especial.

*Las guarniciones y los cuarteles estatales, donde se repitió esa misma trama.

Después de mencionar que lo que se sabe es gracias a los testimonios de los sobrevivientes que, a pesar de los riesgos, se atrevieron a hablar, y dirigiéndose a los militares, y al sector de invitados del general Cresencio Sandoval, dijo: “buscamos investigación, verdad y justicia. Conózcanos, reconózcanos, porque tendremos que coadyuvar juntos en la reconstrucción de lo sucedido en esta SU casa”. 

Y lanzó una petición-tarea al secretario para que convoque a los elementos retirados para colaborar en el trabajo de la Comisión de la Verdad y el Apoyo a la Justicia, y rindan sus testimonios.

“El plan de trabajo que se asuma debe construirse y ejecutarse con la participación de las personas sobrevivientes y de los diferentes actores para el esclarecimiento histórico, la justicia, la memoria, la reparación integral y el compromiso a la no repetición.

“Debe ser exhaustivo, sin limitantes para el quehacer pericial en edificios, instalaciones y en archivo. Necesitaremos apertura para contar con planos y archivos que reconstruyan lo sucedido en estas inmensas instalaciones. Como dijo el subsecretario Encinas: ‘que estas puertas que al fin se abren no se nos vuelvan a cerrar’. A partir de las investigaciones deberán descubrirse e investigarse las cadenas de mando que participaron en los crímenes de lesa humanidad”, dijo la historiadora.

Micaela Cabañas hija de Lucio Cabañas, quien dijo las víctimas de la represión se están yendo y  la justicia no llega. Foto: Ariadna Colíndrez/Obturador MX 



Un llamado a la FGR: Que despierte

-¿Y la fiscalía, Andrés Manuel?

El grito interrumpió el discurso del presidente. 

En varios discursos de los oradores, así como en las pancartas de los asistentes,el reclamo casi unánime era la inacción de la FGR.

Encinas lanzó la primera piedra:  “El camino hacia la reconciliación se construye con verdad y justicia. Para ello requerimos que la Fiscalía General de la República acompañe este esfuerzo y reactive las 245 carpetas de investigación sobre la guerra sucia que hoy duermen el sueño de los justos, asumiendo que la principal reparación a las víctimas es que haya justicia en el país”.

En el relevo, Cabañas pidió: “Queremos accesar a la justicia, queremos que nuestros familiares regresen. Yo quiero justicia por el asesinato de mi padre y de mi madre, yo quiero acceder a esa justicia”.

Cuando tomó la estafeta, De los Ríos acusó también a la fiscalía dirigida por Alejandro Gertz Manero: “Desafortunadamente, señor presidente López Obrador, observamos la ausencia de una institución vital para el proceso emprendido: no está la Fiscalía General de la República, por lo que lo solicitamos su gestión para sumar al personal ministerial necesario a estos esfuerzos colectivos, porque en este país no habrá verdad sin justicia y sin justicia tampoco podrá haber paz”.

Ante el grito surgido desde el público por la ausencia de la institución a cargo de la procuración de justicia, el presidente dijo: “Va a haber también la participación de la fiscalía. Aunque es un órgano autónomo, respetuosamente le vamos a pedir que participe, que trabaje en este grupo, en este equipo. Por eso lo primero es lo que ustedes, las víctimas y familiares de víctimas, estén haciendo, porque va a depender mucho de ustedes”.

Urgió a la gente a seguir trabajando en la Comisión de la Verdad porque, dijo, falta poco para que acabe el sexenio.

Lo que sigue, según se anunció en el acto, es cumplir con el programa de trabajo acordado para “acceder a la verdad, impulsar el acceso a la justicia, reparar las graves violaciones a los derechos humanos cometidas entre 1965 y 1990 y garantizar el derecho a la memoria” que consta de: revisar los archivos de la Sedena y las instalaciones militares donde presuntamente se cometieron violaciones graves a los derechos humanos; consultar repositorios, archivos y documentos para el esclarecimiento de la verdad; y realizar entrevistas y recibir testimonios de personal castrense que cuente con información para el esclarecimiento histórico. 

El tiempo corre.

Sobrevivientes de la represión y familiares de personas desaparecidas o víctimas de la represión al término de la ceremonia en el Campo Militar Número Uno. Foto: Marcela Turati

 

***

*Marcela Turati es periodista mexicana especializada en temas de derechos humanos, que desde el año 2000 cubre las desapariciones de personas, cofundadora de Quinto Elemento Lab y coordinadora del proyecto “A dónde van los desaparecidos”.

*Foto de portada: Familiares de personas víctimas de desaparición forzada durante la etapa denominada “Guerra Sucia” protestan durante el Inicio de actividades de la Comisión para el Acceso a la Verdad. Foto: Ariadna Colíndrez/Obturador MX 

 

El fin de semana que estremeció a Colima

 

Reportaje gráfico/Tlanesi

En el periodo del viernes 10 al domingo 12 de junio se vivieron momentos históricos en Colima. Las familias de dos mujeres secuestradas se movilizaron de inmediato para bloquear el libramiento de la carretera Manzanillo-Guadalajara, con la exigencia a las autoridades de su aparición con vida. Y con el apoyo de organizaciones sociales y ciudadanos que se sumaron al movimiento, lograron que en sólo 34 horas las víctimas fueran encontradas con vida, sanas y salvas.

La tarde del domingo, horas después del levantamiento del primer plantón, las familias de una mujer y dos hombres que habían desaparecido también el viernes, decidieron de la misma manera bloquear el libramiento con idéntico reclamo. Pasaron menos de ocho horas para que la noche del domingo las víctimas fueran encontradas, aunque desafortunadamente fue sin vida y con huellas de violencia.

Las circunstancias, que en el primer caso generaron alegría a las familias y en el segundo les provocaron dolor, tuvieron sin embargo una situación en común: la pronta localización de personas que se encontraban desaparecidas y el fin de la incertidumbre sobre su paradero, ya que nunca se sabrá si sus casos pudieron quedar en el olvido —como permanecen cerca de 1,500 personas desaparecidas— de no haberse movilizado sus familiares con la solidaridad de grupos de ciudadanos.

Mientras empresarios turísticos, transportistas, portuarios, gasolineros y otros se quejaron del bloqueo exigiendo mano dura del gobierno, preocupados únicamente por las repercusiones económicas, otros sectores de la población manifestaron su respaldo a los ciudadanos que se atrevieron a tomar las medidas extremas para llamar la atención de las autoridades y exigirles el cumplimiento de sus obligaciones.

Ese fin de semana sucedió una experiencia histórica, en la que se mostraron señales de empoderamiento de una sociedad harta de los niveles de violencia que se han vivido por más de doce años en Colima.

Tlanesi, que estuvo presente dando seguimiento informativo a los hechos, ofrece a su público lector imágenes de la movilización ciudadana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Caso Ayotzinapa: montajes, mentiras y decepción

 

El tercer informe GIEI puso en evidencia la participación, manipulación y montaje de miembros de la Marina mexicana, así como de Jesús Murillo Karam, entonces procurador de justicia federal y principal defensor de una llamada “verdad histórica” en el caso de los 43 estudiantes desaparecidos. Sin nuevas pistas sobre el paradero de sus hijos, las familias de los jóvenes exigen nueva audiencia con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

Por Paloma Robles para el proyecto A dónde van los desaparecidos*

Fotos Obturador Mx

 

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) pulverizó la “verdad histórica” sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa con un video en el que muestra cómo peritos de la PGR, acompañados por elementos de la Marina y la Policía Federal, manipularon el basurero de Cocula -en presencia del procurador Jesús Murillo Karam y de Tomás Zerón, quien fuera jefe de la Agencia de Investigación Criminal de México- la madrugada del 27 de octubre de 2014, once días antes de que informaran que en ese lugar habían sido ejecutados y calcinados los estudiantes. 

Este informe se analizó por los padres y madres de los estudiantes desaparecidos, quienes se mostraron desesperados y decepcionados sobre el lento avance de las investigaciones y exigieron, en rueda de prensa el martes 29 de marzo, que se inicien nuevas indagatorias en contra las autoridades y funcionarios involucrados en la manipulación y montajes de las investigaciones.

“Nunca imaginamos que a tres años de este nuevo gobierno no tengamos información sobre el paradero de nuestros hijos”, refirió Maria Elena Guerrero, madre de Giovanni Galindes Guerrero.

Previamente en su conferencia matutina, el Presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que ya se dio la instrucción para investigar a los jefes de la Marina que participaron en ese operativo.

“Ya han declarado ante la Fiscalía”, dijo. No ofreció más detalles, pero sí un anuncio: “se va a continuar con la investigación un año más”.

Hasta este último informe todavía no conoce el paradero de los 43 normalistas, señaló Francisco Cox Vial, integrante del GIEI, tras lamentar no poder dar a conocer sobre una posible localización de los estudiantes

“No nos es posible por el ocultamiento de la información", dijo, tras explicar que no se ha recibido ninguna noticia que dé información de la posible localización con vida de los estudiantes, sólo datos sobre fosas donde podría haber personas sin vida. 

“No solo nos faltan 43, nos faltan 100 mil, al menos. Todos los familiares de desaparecidos del país tienen el derecho de que las máximas autoridades instruyan a otras a entregar la información”, afirmó el abogado chileno. 

 

Manipulación y mentiras

El informe, realizado por el GIEI en el último año y medio, dio a conocer de manera pormenorizada cómo la investigación de la desaparición de los estudiantes estuvo plagada de mentiras, simulaciones y espionaje desde antes de cometerse la desaparición forzada y continuó después de los hechos. También el ocultamiento de información.

“Las autoridades cambiaron, ocultaron información, negaron hechos y generaron elementos para hacer creer que no conocían el paradero de los estudiantes, que no conocían la detención y desaparición y que no conocían incluso sobre la situación de violencia en Guerrero”, apuntó Ángela Buitrago, fiscal colombiana integrante del GIEI.

Gran parte del documento del GIEI, presentado el martes 28 de marzo en la Secretaría de Gobernación, consta de un análisis forense de más 100 horas de grabación hechas por un dron de la propia Secretaría de Marina (Semar).

El contenido lo tenía un área de inteligencia de la Semar y  estuvo oculto casi siete años. Las grabaciones -según se informó- pudieron haber sido ordenadas por el exsecretario de gobernación Miguel Ángel Osorio Chong y/o el entonces presidente Enrique Peña Nieto.

El informe también documentó cómo los estudiantes fueron vigilados por el Ejército, la Policía Federal y la Policía Estatal de Guerrero, en una intención contrainsurgente de infiltración.

El Ejército, por ejemplo, conocía los movimientos de los normalistas desde días antes de la desaparición forzada y en tiempo real los días 26 y 27 de septiembre. Tres militares encubiertos y pertenecientes al 27 Batallón de infantería estuvieron dando informes. Uno se hacía pasar por estudiante y es de los 43 desaparecidos.

De hecho, los estudiantes eran espiados desde 2010 por el Ejército y el CISEN, de acuerdo con 57 informes de seguimiento militar entre 2011 y 2014 que encontraron los expertos.

“Según pudo comprobar el GIEI, dentro de la escuela Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa existían personas que hacían parte activa del Ejército Mexicano que realizaban tareas de información. En el momento de los hechos al menos tres agentes de inteligencia de SEDENA estaban activos en la Escuela y en Tixtla, la localidad donde ésta se encuentra”, se lee en el informe.

Las autoridades, incluídas el Ejército y la Semar, tuvieron información importante para conocer lo que sucedió con los estudiantes, pero, en cambio, simularon su búsqueda con llamadas anónimas falsas con supuesta información sobre posibles responsables.

“Hay constancia de llamadas creadas de manera ficticia por funcionarios de la procuraduría que se prestaron para esta simulación”, agregó Buitrago.

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) es un comité convocado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos e integrado por personas expertas a quienes se les encargó realizar una investigación independiente sobre los hechos ocurridos el 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala, en donde normalistas de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, fueron atacados, detenidos y desaparecidos.

 El grupo inició labores en 2015 pero tuvo que retirarse del país en abril de 2016 pues el gobierno mexicano no ratificó su mandato. Los entonces cinco integrantes acusaron que hubo muchos obstáculos a su trabajo. 

A petición de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU y de los familiares de los desaparecidos, y con la aprobación del actual presidente de México, el GIEI retomó labores a mitad del año 2020.

Según una orden que firmó el Presidente Andrés Manuel López Obrador en 2018, todas las autoridades involucradas debían abrir la información sobre el caso al grupo de expertos.

La realidad, sin embargo, contrasta con esa orden. Claudia Paz y Paz Bailey, integrante del GIEI, sostuvo que todavía hay información que el Ejército mantiene oculta.

“Eso ha dificultado, impedido y obstaculizado el pleno esclarecimiento de los hechos”, dijo la ex Fiscal General y Jefa del Ministerio Público de Guatemala.

El GIEI solicitó apoyo de la subsecretaría de Derechos Humanos, la cual ayudó a obtener documentos con información valiosa, como las declaraciones de integrantes del 27 Batallón de Infantería, con sede en Iguala, que corroboran que la noche del 26 de septiembre hubo militares en las barandillas de la policía municipal, lugar donde habrían sido llevados una parte de los estudiantes desaparecidos.

Esos datos, que habían sido ocultados por el Ejército, corroboran que la noche de los hechos la milicia tenía control del Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4), desde donde se monitoreó e informó en tiempo real de lo que ocurría. 

Entre la documentación que falta por entregarse está el contenido de las investigaciones paralelas que se iniciaron desde la Sedena tras la desaparición de los jóvenes, así como de los procedimientos disciplinarios que se siguieron en contra de algunos de sus elementos involucrados. 

“Esa información nunca fue puesta a disposición de la búsqueda o la investigación”, se informó en la conferencia.

 

La decepción de las familias

Los familiares de los estudiantes desaparecidos en Iguala convocaron hoy a una rueda de prensa junto con el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Serapaz y Fundar. Ahí mostraron su decepción sobre el avance de la investigación por parte de las autoridades y el claro ocultamiento de pruebas que impiden esclarecer el paradero de sus hijos. 

Para Mario González, papá de César Manuel González Hernández, el gobierno “les ha visto la cara” tras tantos años de manipulación.

“Cómo no estar enojado, si a tres años sale información que tenía que haber sido entregada antes, si nos negaron información, si no sabemos nada de nuestros hijos (…)  estamos enojados, decepcionados, cansados, pero cansados de tanta mentira”, dijo.

Exigieron que el ex presidente Enrique Paña Nieto, así como el ex titular de Semar y las autoridades involucradas del Ejército sean investigados para “determinar que tanto tuvieron que ver con la desaparición” de sus hijos.

“¿Si nos ocultaron esto, qué más pueden ocultar? El que miente una vez, miente dos veces o tres veces. Y el gobierno solamente utiliza el poder para sí mismo, y no dar justicia al pueblo", dijo Emiliano Navarrete, padre de José Ángel Navarrete.

El abogado del centro Tlachinollan y uno de los representantes de las familias, Vidulfo Rosales, dijo que a raíz de la manipulación del basurero que apuntaló la verdad histórica “fue imposible explorar otras líneas de investigación por 5 años” y eso ha entorpecido la búsqueda de los jóvenes.

 

Cronología de un montaje

El video mostrado por los expertos independientes del GIEI, evidencia que el basurero fue intervenido horas antes de la llegada del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), encargados del peritaje y asesoría técnica forense de los familiares de los 43 desaparecidos. Es una de las pruebas más valiosas que había estado bajo el ocultamiento de las dependencias militares. 

Las 100 horas de grabaciones con un avión no tripulado sirvieron para un análisis forense que  demostró cómo elementos de la Semar, entonces a cargo de Francisco Soberón Sanz, manipularon en distintos momentos el basurero de Cocula, la madrugada del 27 de Octubre de 2014, el supuesto escenario del crimen. 

En las grabaciones se documentaron una serie de momentos clave en la escena con las que se fabricó la “verdad histórica” en el basurero de Cocula, un municipio a 20 kilómetros de Iguala, donde se dijo por Jesús Murillo Karam, entonces procurador general de la República, que los estudiantes habrían sido ejecutados y calcinados por miembros de grupos criminales.

La historia que se narra con las grabaciones destruyen esa “verdad histórica” con una revelación importante: en esa manipulación también participó de manera directa el ex procurador.

 

6:39 a 7:20 am - Dos camiones de la Marina se instalan en la parte alta del Basurero de Cocula. Minutos después, una tercera camioneta de la Marina cierra el paso al basurero. A las 7 de la mañana hacen exploraciones en la zona baja del vertedero, donde luego “confirman la existencia de restos óseos humanos” dice el informe.

 

7:29-8:30 am - En las imágenes se observa una columna de humo proveniente de un fuego que provocaron los elementos de Marina en zona alta del basurero. En esas mismas imágenes se observan tres bultos blancos en forma rectangular que, tras el fuego, que dura 10 minutos, desaparecen.

 

 

8:13- 8:48 am - Un vehículo de la Policía Federal intenta ingresar al basurero, no lo dejan. A las 8:30 de la mañana se observa un convoy de 6 camionetas de la extinta Procuraduría General de la República (PGR) y Secretaría de Marina. Varias personas descienden a la parte baja del basurero. 

 

El GIEI confirmó que entre esas personas estuvieron el exprocurador de Justicia Murillo Karam y Tomas Zerón.

 

10:00 am - Tres helicópteros sobrevuelan el perímetro del vertedero, uno de ellos intenta aterrizar, pero no lo hace. En cambio, una tolvanera se forma en el lugar haciendo volar polvo y objetos.

 

 

11:02- 11:26 am - Arriba el servicio de peritos forenses de la PGR y descienden al basurero donde se encontraron “la mayor concentración de evidencias y remueven objetos de la superficie, arrojándolos a los lados”, dice el informe.

 

 

12:06-17:30 pm - Llegan más peritos de la PGR y del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), hay una cinta amarilla que impide su paso. Más tarde comienzan labores de limpieza y desmantelamiento, que duran hasta la tarde. 

Al respecto, el Equipo Argentino de Antropología Forense refirió en un comunicado, la tarde del 29 de marzo, que se suman “al pedido formulado por los padres de los 43 normalistas, sus representantes y el GIEI para que se continúe investigando técnica y penalmente esta intervención del Basurero de Cocula”.

El EAAF, que ha trabajado de la mano de las familias, recordó que en diciembre de 2014 se encontró un fragmento óseo que pertenecía a Alexander Mora Venancio en el río San Juan, donde de acuerdo a la ‘verdad histórica’, los perpetradores habrían depositado los restos de los normalistas calcinados. 

Los forenses argentinos no ponen en duda que ese fragmento perteneció al normalista, pero señalan que, el origen de cómo llegó ese resto al Río San Juan “sigue siendo desconocido y es clave para la investigación”.

 

Tortura, práctica sistemática

En el tercer informe del GIEI se reafirmó lo que ya se había documentado en los otros dos informes, que en el caso Ayotzinapa la tortura fue una práctica sistemática, dirigida a obtener declaraciones en las que “las personas se auto inculpaban o inculpaban a otros”. 

En este nuevo documento se conoció otro dato importante: “Titulares de Unidad, Agentes del Ministerio Público de la Federación, Policías Federales Ministeriales de la PGR, así como elementos de la Policía Federal y del CISEN” practicaron tortura en las instalaciones de la Semar y de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).

Según los expertos, al menos 17 detenidos fueron torturados, de eso dan cuenta los casi 60 videos de interrogatorios a unos 50 detenidos.

Francisco Cox Vial,  agregó que 22 personas que pudieran haber tenido información importante sobre el caso “han muerto, solo dos por muerte natural” y consideró que el clima de violencia no ha cedido.

 

Recomendaciones al gobierno

En este tercer informe el Grupo Interdisciplinario lanzó 26 recomendaciones sobre el caso al actual gobierno federal,  entre las que destacaron:

  • Llevar a cabo la desclasificación y acceso a la información completa pues sigue siendo parcial en algunas informaciones y fuentes clave (transcripciones completas de interceptaciones de comunicaciones.
  • Utilizar criterios que permitan imputar responsabilidad por cadena de mando en cada dependencia.  
  • Evidenciar los lazos que tuvieron algunos funcionarios públicos con organizaciones criminales.
  • Guardar todos los documentos de todas las instituciones públicas y privadas y evitar su destrucción. 
  • Definir la utilización de delitos como desaparición forzada y muertes ilegítimas o ejecuciones extrajudiciales en los casos acontecidos el 26 y 27 de septiembre de 2014 y considerar todos los hechos delictivos cometidos dentro de un solo caso. 
  • Recoger toda la información de las fosas que se encontraron en octubre en los sectores cercanos a Iguala y camino a los puntos señalados. 
  • Investigar torturas y judicializar a quien haya sido responsable de cometerlas. 

Cada una de las recomendaciones surgieron de las experiencias de bloqueos en la información que se solicitó por las expertas y expertos.

Los expertos del GIEI anunciaron que seguirán las labores de investigación en México por lo menos 4 meses más con posibilidad de extenderse a 6 meses, tiempo que servirá para concluir distintas denuncias en contra de ex funcionarios involucrados en los crímenes contra los 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa. 

Por su parte las familias de los 43 pidieron audiencia con el presidente López Obrador (no se han reunido con él desde septiembre del 2021) a fin de poder lograr que el GIEI extienda sus labores por más tiempo.

***

*Paloma Robles, es reportera de Jalisco y forma parte del equipo de investigación periodística del proyecto A dónde van los desaparecidos, en donde también es la encargada de atención psicosocial de La Red de Periodistas Especializadxs en Cobertura de Desaparición de Personas. 

http://www.adondevanlosdesaparecidos.org es un sitio de investigación y memoria sobre las lógicas de la desaparición en México. Este material puede ser libremente reproducido, siempre y cuando se respete el crédito de la persona autora y de A dónde van los desaparecidos.



Las madres que llegaron a Jalisco a desenterrar cuerpos y verdades






Por Analy Nuño (@AnalyNuno) para el proyecto A dónde van los desaparecidos*

Jalisco es el estado con más personas desaparecidas y más cuerpos exhumados de fosas clandestinas a nivel nacional. Por primera vez, familiares de personas desaparecidas de distintos estados de México acudieron para realizar una Brigada de Búsqueda que -aún a pesar de la criminalización y estigma del gobernador Enrique Alfaro- localizó más de 80 cuerpos en fosas clandestinas y dejó al descubierto la inoperancia y criminalización del estado  

En Jalisco, del 21 al 26 de febrero, colectivos de familias de personas desaparecidas provenientes de distintos estados desenterraron 30 bolsas con restos humanos de casas abandonadas, pozos y parques públicos, y dejaron al descubierto la inacción, las omisiones, la criminalización y el desinterés del estado hacia  las personas desaparecidas.

Al mismo tiempo que apalearon, tuvieron que defenderse de ataques de policías municipales que impedían la búsqueda, agentes investigadores haciendo registro fotográfico y la criminalización del gobernador Enrique Alfaro, quién aseguró que las buscadoras tienen agendas e intereses ocultos. 

Esta es la primera Brigada de Búsqueda en Jalisco hecha por colectivos de familiares de personas desaparecidas provenientes de Sonora, Guanajuato, Querétaro, Estado de México, Ciudad de México, Michoacán y Puebla. Esta misma Brigada ha localizado los restos de por lo menos 400 personas y rescatado a otras 150 con vida en distintas partes de México. En esta ocasión las actividades estuvieron marcadas por un ambiente hostil, de confrontación desde las autoridades del Estado y por hallazgos en dos municipios: Villa Corona y Tlajomulco de Zúñiga, ubicados al suroeste de la zona metropolitana.

El trabajo de las madres, hijas y hermanas en búsqueda de personas desaparecidas lo hacen apoyadas por denuncias y reportes anónimos, para luego trabajar con picos y palas. Así lograron sacar hasta 81 cuerpos fragmentados, en espera de identidad.

Esta es la cronología del paso de la Primera Brigada de Búsqueda por Jalisco, encabezada por los colectivos Madres Buscadoras de México y Jóvenes Buscadores de Sonora.

 

DÍA 1 - 21 de febrero: Encontrar en medio del desinterés oficial

11:00 Horas

No pasan ni las primeras 3 horas de iniciados los trabajos de búsqueda cuando las buscadoras, guiadas por una denuncia anónima, confirman el primer caso “positivo”: dos osamentas escondidas en el patio árido de una vivienda abandonada en la colonia Lomas del Sur, en Tlajomulco de Zúñiga. 

Una llamada anónima lleva al grupo de poco más de 50 personas, mujeres en su mayoría, a una casa verde limón rodeada de maleza, dónde encuentran bolsas que contienen huesos humanos y un overol con manchas de aceite para vehículos. La prenda da esperanza a una mujer que año y medio antes denunció la desaparición de su hijo de oficio mecánico. 

La Brigada solicitó apoyo de la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Jalisco, de la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas, del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, la Guardia Nacional y la policía municipal días antes, con la advertencia de que esos lugares son vigilados y controlados por grupos de la delincuencia organizada y es común ver a hombres armados amenazándolas mientras realizan las labores de búsqueda. Hasta el momento del primer hallazgo solamente hay 3 elementos de seguridad estatal, quienes miraron desde lejos los riesgosos trabajos de las buscadoras.

Pie de foto: Los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas rastreaban siendo cuidadas únicamente por tres policías municipales. Crédito: Cortesía Madres Buscadoras de Sonora

 

Minutos después del hallazgo, la Brigada vuelve a solicitar el apoyo de la policía municipal y estatal, así como de la Guardia Nacional y personal forense para levantar los restos.

“Acabamos de obtener una búsqueda positiva y pedimos más seguridad por la integridad nuestra y demás familias de personas desaparecidas. Tememos por la vida de los compañeros”, informó en redes sociales el colectivo 'Madres Buscadoras de Sonora', fundado por la señora Cecilia Flores.

La madre de Alejandro Guadalupe y Marco Antonio, desaparecidos en 2015 y 2019 en Sinaloa y Sonora, dirigió en enero pasado un mensaje a los jefes de los cárteles para pedir que les dejen buscar: “que no nos maten, que no nos desaparezcan, que no nos amenacen, que nos dejen seguir buscando a nuestros hijos”, ante las amenazas que reciben durante los trabajos en campo. 

 

19:00 Horas

Este hallazgo sólo confirmó lo que seis días antes de la Brigada, durante una manifestación, los colectivos Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos en Jalisco (Fundej) y Entre el Cielo y la Tierra denunciaron: la sordera del gobierno ante una crisis que ha alcanzado a un estado donde se han registrado más de 16 mil desapariciones de personas, de acuerdo con datos oficiales.

“Tenemos cuerpos y cuerpos y restos humanos amontonados en el SEMEFO y sólo nos dicen que ‘hay que esperar confrontas’. Hace exactamente un año nos plantamos en el SEMEFO y a un año no tenemos resultados, hicimos un pliego petitorio, nos prometieron aparatos, personal, reactivos y nada de eso ha sucedido, lo único que se ha cumulado es dolor y restos humanos”, dijo aquel día Guadaupe Aguilar, fundadora de FUNDEJ y madre de José Luis Arana, desaparecido el 17 de enero de 2011.   

Más de siete horas después de solicitar la presencia de personal forense y de seguridad, la Brigada aún no tiene respuesta de ninguna autoridad estatal.

 

DÍA 2 - 22 de febrero: Criminalización 

9:00 Horas

“Caminen, caminen”, grita una de las mujeres que sostiene una varilla en la mano al resto de las mujeres que se colocan en fila viendo hacia el Cerro del Gato, en Tlajomulco de Zúñiga. Se detienen y hablan sobre pensar como delincuentes para tratar de encontrar las fosas clandestinas que ellos hicieron. Minutos después llegan policías investigadores para tratarlas como tal.

El segundo día de búsqueda la agenda indica labores en el Cerro del Gato y el fraccionamiento Chulavista.

En el primer punto la Brigada descarta casi de inmediato que ahí haya cuerpos enterrados clandestinamente: “hay que pensar como ellos (los delincuentes), no harían tanto esfuerzo para subir aquí”, dice una de las mujeres al observar el terreno y lo complicado que es moverse en este. En el segundo punto, las labores son interrumpidas por policías investigadores quienes llegan para fotografiar a las buscadoras e impedir la revisión de más viviendas abandonadas. “Ahí no van a encontrar nada”, repiten insistentemente los policías. 

 

11:00 Horas

En Casa Jalisco el gobernador Enrique Alfaro lanza un mensaje criminalizante contra los colectivos de búsqueda.

“Hay que tener mucho cuidado con estos esfuerzos de grupos que llegan de no sé dónde a hacer no sé qué… yo lo que le pedí a Fiscalía Especializada (en Desapariciones) y a la Comisión de Búsqueda es que tengamos mucho cuidado porque luego ese tipo de acciones que tienen la buena fe de las familias pueden también estar acompañadas de otro tipo de agendas que no conocemos”, dice en rueda de prensa respecto a las acciones de los colectivos. 

En un comunicado oficial se asevera que “en todo momento” la Comisión Estatal de Búsqueda, la Fiscalía del Estado, la Secretaría de Seguridad Pública, el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, las comisarías de Seguridad Municipales y las unidades de búsqueda de los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara están colaborando con los colectivos para llevar a cabo su labor en los municipios. En ese mensaje el gobierno rechaza que haya impedido las labores de búsqueda. 

Las integrantes de la Brigada, colectivos de familiares de personas desaparecidas en Jalisco, activistas y organizaciones de defensa de derechos humanos reaccionan a través de redes sociales con mensajes, posicionamientos y reclamos contra las aseveraciones del mandatario y su comunicado. 



Pie de fotos: Madres Buscadoras de México y Cecilia Flores, líder de la agrupación, respondieron a través de redes sociales a los dichos y criminalización de Enrique Alfaro en su contra. Crédito: Twitter Madres Buscadoras de México y Cecilia Flores

 

15:00 Horas

Las familias de personas desaparecidas de Jalisco y el colectivo Por Amor a ellxs reprochan las declaraciones del gobernador e insisten en la crisis de desaparecidos y la negligencia de las autoridades mismas que han sido “omisas, sordas y mudas” frente a las desapariciones que desde el año 2020 posicionan a Jalisco a la cabeza con mayor número de personas desaparecidas y de fosas clandestinas a nivel nacional. Solo por desapariciones se tiene el registro de por lo menos 16 mil casos reportados en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no Localizadas (RNPDNO).

“Reprobamos las descalificaciones que hace a las madres buscadoras. Si las familias están buscando es porque las autoridades no lo hacen (...). Si las familias están haciendo búsqueda en campo es porque la Fiscalía no investiga adecuadamente”, publicó en sus redes sociales oficiales el colectivo de familiares de personas desaparecidas Por Amor a Ellxs, el cual desmintió al gobernador sobre la supuesta comunicación directa entre las familias y él:  “Desde nuestra experiencia podemos asegurar que esto es falso. La oficina del gobernador está cerrada para las familias”. 

 

17:00 Horas

Al término de la jornada en campo, en la casa de las Carmelitas del Sagrado Corazón, donde pernoctaron las buscadoras durante los seis días de trabajos, la Brigada ofrece una rueda de prensa para responder a los ataques del gobernador.

“No somos un grupo de personas extrañas o con intereses ocultos, somos madres que buscamos a nuestros seres queridos desaparecidos. Venimos para apoyar a las familias de Jalisco en las labores de búsqueda en campo, frente a la ineficiencia y no actuación de las autoridades locales obligadas a localizar a nuestros tesoros”, dice Yadira Estrada, integrante del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, quien busca a su hijo Iván Estrada, desaparecido en febrero de 2020 en Sonora.

Y agrega: “Identificamos que las autoridades en el estado nos limitan a las familias y los colectivos en la participación a través de la violencia psicológica amedrentando y amenazando con que si participan en acciones como estás se verán afectadas en sus procesos”.

Ese día no se reportan hallazgos pese a que buscaron en dos lugares distintos. En el primero las autoridades impidieron que la Brigada ingresara a las viviendas con reportes anónimos de posibles restos humanos enterrados, por la supuesta falta de una orden judicial pese a que la propietaria de una de las casas dio su anuencia para la búsqueda. 

En el segundo punto, las madres buscadoras atendieron una pista anónima que indicaba la existencia de una fosa en un parque público a unos 100 metros de las casas que intentaron revisar, sin embargo no localizaron el punto exacto en el parque.

 

DÍA 3 - 23 de febrero: ¿Limar asperezas?

08:00 Horas

La agenda contemplaba búsqueda en el municipio de Villa Corona, a 45 minutos de la zona metropolitana de Guadalajara, para el traslado, personal de la Comisión de Búsqueda pidió salir en caravana de sus oficinas. 

De último momento, cuando las madres están listas para salir al municipio, la Comisión de Búsqueda convoca a un grupo de 5 representantes de la Brigada a reunión con el gobernador Alfaro, la cual provoca un retraso de 6 horas en las actividades programadas, pues algunos funcionarios advierten: “O esperan a que se termine la reunión con el gobernador o se van sin seguridad”.

Bajo esa condición, el resto del grupo que permanece afuera de las instalaciones de la Comisión de Búsqueda espera hasta el término de la reunión en la que se aclaran “dudas e información que generó malentendidos”, según los dichos del gobernador Alfaro. Ahí se acuerda que el estado reforzará el acompañamiento durante las labores de búsqueda y que tendrán apoyo de Fiscalía, la Secretaría de Seguridad y de la Comisión de Búsqueda. 

 

11:00 Horas

Durante la reunión las 5 mujeres que están con el gobernador permanecen incomunicadas, el resto de las integrantes de la Brigada alertan sobre la situación, pues no fluye información y previamente han compartido con autoridades datos personales, la agenda de actividades en campo y lista de ubicaciones a intervenir.

La zozobra lleva a las buscadoras a ponerse en alerta, la situación las hace sospechar de que los lugares que ese día visitarán para búsqueda estén siendo “limpiados” antes de su llegada.

 

16:00 Horas

La Brigada de Búsqueda reanuda sus trabajos programados en el municipio de Villa Corona. Cinco minutos después de su arribo localizan osamentas en un pozo de construcción antigua de unos 3 metros de profundidad, ubicado en un campo abierto del lugar conocido como Mirador de Atotonilco el Bajo.

En esta ocasión la Brigada está acompañada por agentes investigadores de la Fiscalía; sin embargo, éstos entorpecen las labores: encabezaron la caravana a baja velocidad, lo que provocó que el trayecto de 45 minutos se alargara por más de 2 horas, no cuentan con equipo necesario para proceder ante el hallazgo -como cuerdas, guantes o escaleras- y no apoyan en las labores de localización.

Los colectivos tienen que solicitar apoyo de Protección Civil y esperar a su llegada para bajar al fondo del pozo de manera segura, verificar el hallazgo y dar paso a los forenses para recabar los restos óseos.

Este día reportan un “positivo”.

 

DÍA 4 - 24 de febrero: De día parque, de noche cementerio clandestino 

Con más de 30 denuncias anónimas de sitios dónde podrían localizarse fosas con restos humanos, la Brigada vuelve a Tlajomulco de Zúñiga, uno de los municipios con mayor número de cadáveres exhumados de fosas clandestinas en todo México. Solo en 2021 se registraron hasta 277 cuerpos, de acuerdo al Registro Nacional de Fosas Clandestinas y Cuerpos Recuperados. Es este mismo municipio fue donde se localizó una de las fosas clandestinas más grandes del país: en noviembre de 2019, en la colonia El Mirador se descubrió una megafosa de donde extrajeron los restos de 171 personas.

Ahí, las casas a medio construir o abandonadas son ocupadas por cuerpos desmembrados ocultados en bolsas negras debajo de la tierra. Frente a esas casas el panorama parece distinto, hay parques públicos con juegos infantiles y canchas de fútbol o básquetbol donde todos los días corren, gritan y ríen hombres, mujeres y niños sin imaginar que bajo sus pies hay cuerpos y restos de personas que fueron enterradas de manera clandestina como los que yacen en aquellas casas sin puertas ni ventanas.

 

08:00 Horas

Apenas sale el sol y en el fraccionamiento Chulavista, a unos 100 metros de un parque público, las buscadoras rastrean en viviendas abandonadas y en una zona con pasto crecido cercana a una vivienda en obra negra. 

Pasan las horas entre el cansancio y la esperanza. Este día hay más casos positivos en ese lugar. Las mujeres descubren restos humanos en 7 bolsas en una fosa clandestina cavada en campo abierto.

 

17:00 Horas


Pie de foto: Los hallazgos de la Brigada se hicieron también en parques públicos de Jalisco. Crédito: Madres Buscadoras de Sonora

 

“Regresen al parque, van a encontrar una señal”, indica un hombre a través de una llamada anónima al teléfono 6623415616 que las buscadoras ponen a disposición para recibir denuncias sobre la ubicación de fosas clandestinas. Tras la llamada las buscadoras vuelven al sitio donde dos días antes buscaron sin obtener resultados positivos. Ahí les dejaron una marca indicando el lugar dónde hay restos humanos enterrados. 

“En el día un parque de diversiones para niños, en las frías noches se convierte en el cementerio clandestino de miembros de la delincuencia”. Así fue cómo los Jóvenes Buscadores dan a conocer la localización de restos óseos enterrados a unos metros de los juegos de un parque público donde unos jóvenes jugaban básquetbol mientras ellos hurgaban bajo la tierra.

“Cuántas personas han estado aquí jugando, por cuánto tiempo sin imaginarse que andaban brincando arriba de una persona que una familia lo está buscando, que una familia está sufriendo su ausencia”, dice Cecilia Flores tras el hallazgo. 

 

DÍA 5 - 25 de febrero: Ritual macabro, sepultar en zonas habitadas 

24 horas después de intentar ingresar a viviendas abandonadas en el fraccionamiento Chulavista, un juez libera la orden que esperaba la Brigada para buscar en el interior de al menos 10 casas que no están en zonas aisladas, sino al lado de otras viviendas habitadas por adultos y menores.  

Ahí, en Tlajomulco de Zúñiga, la vida cotidiana no se interrumpe: mientras unos niños juegan fútbol en la calle, unas madres desentierran restos humanos del lugar en que debería haber un jardín. Podría ser una escena de una película de terror dónde las casas habitadas comparten pared con otra casa de paredes despintadas, puertas rotas, maleza y basura que esconde cuerpos que tendrán que armarse como rompecabezas.

 

11:00 Horas

Una patada, un pase y un tiro para gol. Por unos minutos mujeres con playeras que llevan fotografías con nombres de mujeres y hombres desaparecidos dejan las palas y se unen a jugar con tres niños que convierten la calle en un campo de fútbol.

Después de la “cascarita”, las mujeres toman agua fresca que un vecino del lugar lleva a las brigadistas. Pasan las horas. La intervención de los colectivos en 10 casas de la etapa 9 del fraccionamiento da positivo en cinco de estás. Ahí se localizan fosas con al menos 5 bolsas con restos humanos. 

En estados como Sonora, las fosas están en lugares deshabitados, lejos de la mancha urbana, en ejidos a las afueras de la ciudad, en cerros, en la periferia. En Jalisco, la vida convive con la muerte y el horror. 

En fotografía: Los sitios en zonas habitacionales de Jalisco donde los grupos delincuenciales han enterrado cuerpos de manera clandestina, sorprendieron a la Brigada de Búsqueda. Crédito: Twitter Madres Buscadoras de México

“Tras el abandono llega el horror que nadie nunca antes vio. La tragedia de Jalisco y sus desaparecidos bajo las fincas de nadie”, señalan las Madres Buscadoras de México en su cuenta de Twitter.

Cecilia Flores asegura que tras conocer la dinámica en torno a las fosas clandestinas en Jalisco, iniciará trabajos de búsqueda en zonas similares en su entidad: “Ahora que vaya a Sonora me voy a concentrar en las colonias donde hay casas vacías porque a lo mejor ahí están los cuerpos que buscamos”.

 

20:00 Horas

Flores, carteles, palabras de agradecimiento, velas y abrazos. Agradecer y celebrar la vida en medio de la muerte. 

Por la mañana Baudelia Castillo, quien busca a su hijo José Guadalupe desaparecido en septiembre de 2017, entró a casas abandonadas y excavó en busca de restos humanos. Por la noche, fue sorprendida por jaliscienses con un pastel y las mañanitas al llegar a la casa de las Carmelitas. 

Baudelia y sus compañeras son reconocidas por jaliscienses que acuden de forma voluntaria al lugar donde pernoctaron las integrantes de la Brigada durante su estancia en Jalisco. Van en respuesta a un llamado en redes sociales: “Concentración de agradecimiento a las buscadoras. El gobernador las desprecia, nosotras las abrazamos”.

“Agradecerles el apoyo, la solidaridad, la empatía que han mostrado a nuestra causa, a nuestra lucha, no esperábamos la verdad este agradecimiento y apoyo que nos han dado. Jalisco es un lugar olvidado por parte de las autoridades para la búsqueda de los desaparecidos, igual que el estado de Sonora y otros estados y tenemos que hacer nosotros el trabajo, no podemos quedarnos cruzados de brazos esperando que las autoridades los busquen porque nunca ha sucedido”, dice Cecilia Flores en agradecimiento antes de terminar la velada. 

 

DÍA 6 - 26 de febrero: Venimos por ti

El agua bendita cae sobre los huesos y la tierra. Se escucha una voz que pide formar un círculo alrededor del hoyo que acaba de ser cavado. Hombres y mujeres con chalecos de la Comisión Estatal de Búsqueda se miran entre ellos, las mujeres de la Brigada excavaron en un lugar reportado anónimamente y encontraron restos humanos. 

La fosa se encuentra en un campo abierto. A unos metros hay 3 casas más con osamentas. 

Las buscadoras excavaron y recuperaron cuerpos. Han pasado ya seis días y las autoridades continúan repitiendo sus prácticas de dilación: tras 24 horas de la solicitud de maquinaria para limpiar un predio donde se registran positivos, el ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga sigue sin responder.

El bloqueo, criminalización y negligencia de las autoridades no impide que las personas que conforman la Primera Brigada de Búsqueda en Jalisco, en su mayoría mujeres, busquen y registren decenas de reportes anónimos, para seguir las pistas y encontrar los restos óseos de aproximadamente 30 personas en 9 casas y 3 puntos en campos abiertos. 

“Sabemos que lo único que ha dado resultados es buscarlos debajo de la tierra. Luchar para traerlos de vuelta a casa, no hacerle caso a las autoridades que nos inhiben de buscar porque nosotros a ellos los perjudicamos con las estadísticas tan grandes que tenemos. ¿A quién creen que perjudicamos con todo lo que pasó en Chulavista, en Tlajomulco? A las autoridades”, dice Cecilia Flores, en el Foro virtual “¿Qué sigue después de la búsqueda en Jalisco”, organizado por el medio ZonaDocs. 

En las viviendas donde la Brigada localizó fosas, las autoridades estatales continúan los trabajos. Hasta el 16 de marzo, en 7 de las 9 viviendas se han localizado 221 bolsas con restos humanos de 81 personas, aún hay 2 fincas pendientes de ser trabajadas. 

"Santa María, madre de dios y madre nuestra, ruega por ellos y por nosotros los pecadores ahora y a la hora de nuestra muerte, amén". Un aplauso interrumpe la oración conjunta. Por unos segundos hay silencio. Se rompe con la voz de una mujer, ella dice la última frase antes de terminar la jornada del día seis de trabajos de la Brigada: “Venimos por ti corazón, ya te vas a tu casa”.

La primera Brigada de Búsqueda en Jalisco termina en Tlajomulco de Zúñiga, el mismo municipio donde empezó y dónde localizó en seis días decenas de cuerpos enterrados clandestinamente. Las madres, hermanas, esposas e hijas que integran la Brigada se van con más de 50 denuncias anónimas relacionadas con presuntas ubicaciones de fosas clandestinas, con la promesa de que en mayo continuarán los trabajos en campo con una segunda Brigada de Búsqueda y la experiencia de que al buscar, en Jalisco, los ataques vienen desde el gobierno.

 

  

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*Analy Nuño es periodista mexicana freelance. Se ha especializado en derechos humanos, grupos indígenas, defensa del territorio y víctimas de la violencia. 



 www.adondevanlosdesaparecidos.org es un sitio de investigación y memoria sobre las dinámicas de la desaparición en México. Este material puede ser libremente reproducido, siempre y cuando se respete el crédito del autor y de A dónde van los desaparecidos (@DesaparecerEnMx).

 

Fotografía de portada: Twitter de Jóvenes Buscadores de Sonora






De mujer a hombre: El camino hacia el cambio de género en Colima

 

Escrito por Sergio Octavio Rentería Molina*

Esta historia comienza en la ciudad de Colima, el 3 de enero de 1982, en el núcleo de una familia católica, de clase media alta, con una pareja de profesionistas. Él y ella radican en la zona centro de la capital y esperan con anhelo la llegada de su segunda hija, a la que por razones de anonimato llamaremos Emilio (ya que después asumió su nueva identidad de género y cambió su nombre a masculino), quien era el segundo de tres hermanas, una con cinco años más que él y la otra con tres años menos.

Como se mencionó anteriormente, Emilio nació en la cuna de una familia tradicional, con principios y creencias fuertemente arraigados y en una sociedad que sobre todo, en esa época, tenía fuertes expectativas de sus hijos o hijas desde el nacimiento. Sus padres planeaban su vida, para que sea la mejor posible, invirtiendo todo el dinero en su educación, porque creían fervientemente que ésta era la mejor herencia que les podían dejar.

Emilio comenta que el hecho de que sus padres fueran educados a la vieja escuela, hizo que todo girara con base en la religión católica y la ética moral. Por lo tanto, quisieron formarle según sus creencias y principios. Debido a ello ingresó desde preescolar a un Colegio Católico y aunque no recuerda muchos detalles de esta etapa de su vida, vienen a su memoria imágenes de cómo desde ese momento sentía que no pertenecía a ese tipo de educación. Recuerda que desde los 4 o 5 años ya sabía lo que era: sentía que estaba viviendo en un género equivocado, siempre se veía y pensaba como un niño; le gustaba vestirse con short largos y playeras; nunca se sintió cómodo al vestirse como se lo pedía su mamá.

Sus padres querían verle como sus dos hermanas, sin embargo, su comportamiento siempre fue distinto, fue como niño. Desde el preescolar le gustaba jugar con juguetes de niño y a juegos que realizaban exclusivamente los varones de su edad: jugar fútbol, canicas, trompo, yoyo, carreritas, luchitas, vencidas, trepar árboles, lanzar piedras, andar en bicicleta, jugar con soldaditos, etcétera. Relata cómo amaba jugar carritos y dibujar las pistas en los pedazos que había de tierra en el patio de recreos, pese a que en ocasiones algunas niñas y niños le llamaran “marimacha” por la forma en que a veces sin pensarlo se comportaba.

En el preescolar tenía compañeritos que le preguntaban por qué le gustaba traer el cabello corto, si las niñas debían tenerlo largo y con moños. Además, le llegaban a preguntar si era niño o niña. Emilio recuerda que les decía que era niño, a pesar de que su maestra de preescolar le corregía. Desde pequeño, él insistía en seguir diciendo que era niño.

Todas estas expresiones son comunes en nuestro entorno debido a que se vive en una sociedad donde existe la dicotomía de género: hombre y mujer. Si se es diferente a eso, pues simplemente no se encaja y fue así como empezó a sentirse diferente, aún más cuando las otras personas le miraban con desprecio y le decían palabras hirientes, que discriminaban a su persona sólo porque no hacía lo que la sociedad le marcaba o esperaba de él, siendo físicamente una mujer: comportarse y vestirse según el género que le fue asignado al nacer.

Emilio recuerda cómo sus padres, a pesar de su manera de pensar y como fueron educados, le entendían y apoyaban. Siempre le compraron los juguetes de niño que a él le gustaban. Realizó sus estudios de preescolar, primaria y secundaria en un colegio de religiosas. Su colegio se llamaba ICC y ahí, aparte de las asignaturas básicas que marcaba la currícula educativa, les impartían clases de religión católica, que incluía enseñarles a rezar y cantar en latín. Todos los viernes primeros de mes y fiestas de guardar, escuchaban sin falta la misa, cuando estaban en edad de comulgar tenían que confesarse obligatoriamente para hacerlo.

En sus estudios de primaria siempre fue alumno destacado y recuerda que le hicieron un examen para ver el nivel cognitivo y tras la obtención del resultado lo catalogaron como alumno “CAS” por sus aptitudes sobresalientes, que equivale a lo que en la actualidad el grupo de Educación Especial cataloga como AS: alumno sobresaliente.

 

UNA MAESTRA TÓXICA

Emilio siempre se comportaba diferente y no tenía dificultad para estudiar y aprender; lo hacía muy rápido y fácilmente; sin embargo, cuando quería hacer nuevas amistades tenía un gran inconveniente, porque la propia maestra de primer año les decía a los demás niños que no jugaran con “ella” porque se les iba a pegar su enfermedad y les mencionaba que no estaba bien de su mente, que por eso hacía cosas de niño. Recuerda cómo pese ser una institución con carácter religioso, esa maestra era muy racista y a los morenos no los quería ni le caían bien.

Ante todas estas situaciones que comenzaron a surgir en primer grado, Emilio dijo a sus papás que ya no quería asistir a la escuela. Les pedía que lo llevaran con ellos a sus escuelas, ya que ambos eran maestros de educación primaria y de nivel superior. Como buenos padres y docentes, hablaron con él y querían saber la razón por la que no deseaba asistir a la escuela. Obviamente cuando supieron la razón, inmediatamente fueron a platicar con la madre superiora, directora en ese entonces del colegio. Ella habló con la que era la maestra de primer grado.

Después de este acontecimiento, las cosas se pusieron peor, la maestra la agarró contra él, se burlaba aún más, lo ignoraba, le hacía sentir menos o que no sabía los temas. Incluso hasta lo llegó a sacar de la escolta, puesto que en ese tiempo él era abanderado. Nuevamente sus padres hablaron con la directora y volvió a la escolta, pero la maestra ya no tuvo trato digno con él, por lo que ese año escolar la pasó muy mal.

Pese a todo lo que pasaba en ese momento de su vida, poco a poco fue logrando hacer amiguitos y ellos empezaron a conocerle más. Hasta llegaban a jugar juntos y convivir en fiestas de cumpleaños. Recuerda que les empezó a agradar, pues siempre fue muy ocurrente y alegre, era muy inquieto y planeaba juegos divertidos; tramaba las travesuras y los demás amigos las realizaban.

Cuando estaba en segundo grado ya todo era distinto. Emilio tenía la sensación de que convivía más con todos y además tenía una maestra que lo quería mucho y comprendía su sentir. En tercer grado relata que era muy inquieto y casi todo el año la maestra lo dejó sin recreo por esta razón; pero como le encantaba mucho leer, aprovechó el tiempo para conocer más cosas a través de la lectura, considera que le sacó provecho al quedarse en el salón de clases.

En ese año despertó su gusto por el básquetbol, ya que cuando fue el “Día del niño” sus padres le obsequiaron un balón muy bonito, grande y de color naranja; debido a que estaba en casa enfermo porque había contraído varicela y se sentía bastante aburrido, así que, antes de volver a clase practicó bastante y al volver a la escuela se integró en un equipo dentro del colegio.

Pasó el tiempo en la primaria, en cuarto grado le vuelve a tocar la misma maestra de primero, y comenta que por más que habló con sus padres para que lo cambiaran de colegio fue inútil. Narra que en una ocasión intencionalmente reprobó un examen de ciencias naturales para que lo sacaran del colegio; pero no funcionó, por el contrario, sus padres lo reprendieron y ellos mismos le hicieron el examen de manera oral. Le dijeron: “no puede ser que nosotros somos catedráticos en ciencias biológicas y tú hayas reprobado un examen tan sencillo”.

Sus padres lo cuestionaron por qué nada más le puso su nombre a la hoja del examen y no respondió ninguna pregunta. Emilio les dijo que sentía mucho miedo al estar con esa maestra. Así que ese año escolar de cuarto grado fue terrible para él. Sentía que el tiempo pasaba lento, comenzaba de pronto a sentir el deseo de pasar a quinto grado porque veía que la maestra era súper buena onda y jugaba voleibol.

 

EL DEPORTE COMO REFUGIO

Es así como durante su estancia en la primaria, le nació el gusto por aprender a jugar y practicar algún deporte, con el fin de distraer su mente y sentirse integrado en un grupo que apreciara sus talentos. Empezó en tercer grado con carreras y básquetbol; después en cuarto grado con lanzamiento de bala y jabalina, así como salto de longitud; cuenta que perteneció al equipo del colegio y después al estatal.

En quinto grado nació dentro de él (aunque en ese momento físicamente seguía siendo ella) el gusto por el voleibol y su papá, que era seleccionado en un equipo aquí en Colima, le enseñó a jugarlo. Fue así como la maestra de quinto al verlo jugar hacía equipos y jugaban en ratos libres, recuerda que ese mismo año aprendió a nadar en la alberca de la Universidad de Colima, así como estar en la selección de voleibol estatal.

Al contrario de lo que pasaba con los deportes, cuando en el colegio les daban actividades culturales como danza, teatro y manualidades, esas asignaturas no le gustaban porque se le hacían muy de niñas, pero a pesar de ello debía hacerlo, sobre todo porque en aquel tiempo estaba aún más marcado el tipo de actividades y comportamiento que se debía tener según el género.

Así transcurría su vida en el colegio de lunes a viernes, mientras que al llegar el fin de semana, cada sábado era obligatorio asistir a catecismo y con ello vendría la obligatoria misa de los niños, que era todos los domingos a las nueve de la mañana, pero no le era desagradable, pues le encantaba llevar despensa cada domingo, como ofrenda al altar, para caminar por el pasillo al iniciar la misa. Además, era emocionante recibir de la señorita Cuca (en ese tiempo catequista del templo) el boletito blanco sellado, para canjear al final del año por boletos que eran una especie de moneda de cambio para comprar dulces, pozole, obleas con lechera, etcétera, en la posada que organizaba en diciembre la parroquia.

Casi al finalizar la primaria vinieron los cambios físicos. Su cuerpo empezó a verse distinto, Emilio no quería que llegara la pubertad, puesto que le aterraban los cambios que iba a tener su cuerpo. Recuerda que comenzó a vestirse con ropa más holgada para ocultar esos cambios, sin embargo aún a esa edad le gustaba mucho convivir y jugar con sus primos.

Narra emocionantes recuerdos de cómo siempre esperaba las vacaciones de Semana Santa, Verano o las de Navidad porque se podía quedar a dormir en la casa de los abuelos maternos y pues ahí también se quedaban sus hermanas y los primos de su edad o un poco más grandes y algunos otros con tres o cuatro años menos. Pero eso no era impedimento, ya que jugaban sin descanso. Por las actividades y las conductas que tenía en ocasiones, sus familiares decían que era un niño, pero en esa etapa les gustaba verlo jugar y cómo se comportaba.

Al pasar a secundaria tuvo la necesidad de hacer mucho ejercicio para que su cuerpo se viera como el de un chico. Sin embargo, desde la secundaria hasta la licenciatura entendió que debía vestirse y comportarse como el género que le asignaron al nacer para poder alcanzar sus metas y lograr todo lo que se proponía, pero dentro de su ser había algo que le hacía sentir que estaba siendo incongruente a como se había sentido toda la vida. En ocasiones llegaba a pensar y tener la sensación de que estaba haciendo travestismo, pero en el fondo entendía que tenía una causa.

Realizó sus estudios de bachillerato en el Isenco, ya que era el que tenía que cursar para después ingresar a la licenciatura en educación primaria, porque quería ser maestro al igual que sus padres y hermana mayor. Durante el bachillerato seguía practicando muchos deportes: voleibol, básquetbol, natación, fútbol; además estuvo en ballet folclórico, la rondalla, banda de guerra. Por las tardes, inició sus estudios de canto y a los 16 años formó parte del Coro de la Universidad de Colima y comenzó a estudiar piano; ambas en el IUBA.

Esta etapa la recuerda como una travesía de muchas aventuras, recuerdos bonitos, grandes amigos, experiencias nuevas; sin embargo, sabía que su forma de vestir, no concordaba con aquel chico que siempre se sintió en su interior; fue entonces que empezó a sentir frustración, miedo, incertidumbre, no sabía ahora lo que pasaría con él; pero por tal de terminar la carrera de maestro y seguir en el coro para lograr cantar como solista en un teatro y con una orquesta, tenía que vestirse no como a él le gustaba, sino como el género con el que había nacido. Esa temporada de su vida sintió haberla pasado con altibajos emocionales.

 

EL INICIO DEL CAMBIO

Cuando por fin terminó su carrera y obtuvo el título como licenciado de educación primaria, y logró la meta de cantar en teatro y con orquesta, comenzó a sentir más confianza en él mismo, pues ahora ya tenía más independencia económica y decidió que ya era tiempo de pensar en él, así que comenzó a cambiar. Su familia lo notaba, ya en lugar de zapatillas usaba botín de hombre cerrado o en ocasiones huaraches de araña, dejó atrás los vestidos por los pantalones de mezclilla y las camisas de vestir, se fajaba y usaba cinturón, incluso su loción fue distinta, ahora usaba una de aroma cítrico o amaderado en otras ocasiones. Su larga cabellera la fue cortando poco a poco, ahora ya no tenía ese hermoso pelo largo a la cintura, lo había cambiado por un corte casi tipo militar que en ocasiones solía pintar de distintos colores.

Pese a todos los cambios que estaban ocurriendo, el principal acontecimiento en ese momento lo sintió llegar cuando habló con sus padres y la demás familia sobre su orientación sexual: les dijo que le gustaban las mujeres; esa noticia no se la esperaban, y se volvió tema de conversación entre su familia nuclear y la más allegada. Al principio sus padres lloraron, pero a la vez le abrazaron y expresaron que lo querían y aceptaban tal cual era porque le amaban y desde niño ya veían que era diferente.

Ese día recuerda haber sentido un alivio, pues ya estaba dando un paso; les dijo que no se preocuparan, que era todo un hombre y sabía lo que quería. Sus papás a pesar de que le dijeron que lo aceptaban, veían que era una situación difícil de entender para ellos, sin embargo, se considera muy afortunado de que, a pesar de su manera de pensar y a como fueron educados sus padres, lo aceptaron y apoyaron, aunque no entendían mucho de esa situación.

Continuó su vida y ya se sentía más libre de expresar lo que realmente era, poco a poco fue investigando y leyendo sobre el tema de la transexualidad y el ser transgénero. Cuando empezó a investigar no había mucha información y la que había estaba en idioma inglés, pero por fortuna lo dominaba, así que comenzó a aprender sobre esos temas.

No fue sino hasta el año 2012 cuando descubrió y aprendió más sobre la transexualidad y transgénero, relata que en ese año buscando en la web, comenzó a observar que ya había tiendas virtuales para chicos trans o conocidos como FTM por sus siglas en inglés (female to male) = (de mujer a hombre).

En el año 2015 comenzó a buscar más sobre esos temas y se percató que ya había más información al respecto; desde la cuestión de tratamientos de reasignación hormonal o conocido como TRH y con seguimiento de endocrinólogos y psicólogos hasta la cuestión legal; siendo más enfático en el procedimiento para poder cambiar la identidad de género, principalmente en los documentos personales como: acta de nacimiento, CURP, INE, nivel académico, etc.

En el año 2017 inició su búsqueda en Colima de algún especialista psicólogo para que lo valorara y recomendara al mejor endocrinólogo y poder así iniciar su TRH. Fue hasta enero del 2018 que tuvo la primera cita con un endocrinólogo y él suministró el tratamiento de reasignación hormonal sin necesidad de presentarle un documento expedido por un especialista psicólogo o psiquiatra en el que determinaba su transexualidad y que, a la vez, indicara que ya podía iniciar un tratamiento de reasignación hormonal.

El endocrinólogo al elaborarle el expediente médico le realizó algunas preguntas sobre su convencimiento acerca de lo que iba a comenzar a realizarse, ante lo cual Emilio respondió que siempre se había sentido varón y no tenía duda de realizar el TRH. Fue así como inició el tratamiento a través de estudios de laboratorio que previamente le fueron realizados, para que con esos resultados el endocrinólogo le pudiera dar la dosis exacta de testosterona inyectable intramuscularmente cada 15 días y posteriormente el médico la cambió a 21 días.

Los cambios comenzaron a notarse ya físicamente, el tratamiento hormonal estaba dando resultados, comenzó a crecerle el vello en la espalda, pecho y cara; sus caderas comenzaron a cambiar al igual que la forma de su espalda. Las críticas en la escuela y la familia prosiguieron, sin embargo, su pareja actual en cada reunión lo presentaba como su novio Emilio y eso lo llenó de fuerzas para seguir adelante con su cambio.

Su madre se horrorizó al ver lo que ya estaba pasando, y lo sentía de algún modo inevitable, por lo que en medio de su desesperación llevó a Emilio con un sacerdote. Recuerda cómo el sacerdote, ahora ya difunto, de una manera radical le dijo que sería excomulgada, ya que la iglesia no permitía homosexuales en su congregación. Al oír esto, con una mueca de risa sarcástica en el rostro, Emilio respondió que no tenía derecho, que si ese mismo era el trato que le había dado a sus hermanos de sangre, ya que por todos era sabido que el sacerdote tenía dos hermanos con preferencias también hacia personas de su mismo sexo.

 

LEGALIZACIÓN DEL NUEVO GÉNERO

Emilio trató de seguir adelante pese a cualquier obstáculo, y fue después en el año 2019 cuando leyó una noticia que le pareció fabulosa; de que aquí en Colima ya era legal el cambio de identidad de género puesto que en México sólo era válido en la actual CDMX y si deseaba realizarlo tenía que ir hasta allá y solamente en esa entidad federativa era válido. Así que decidió iniciar con el proceso legal, asistiendo a las oficinas del Registro Civil de gobierno del Estado y ahí le indicaron que tenía que llevar por escrito la solicitud para que se le hiciera un juicio legal y así lo hizo.

El trámite fue sencillo, no tardó mucho tiempo, y el 23 de noviembre del 2019 ya tuvo su nueva acta de nacimiento con su nuevo nombre y género. Tuvo el apoyo total de su novia y ella firmó como testigo en el acta de nacimiento. Siempre le ha aceptado, apoyado y amado tal cual es, pese a que ella lo conoció en su género anterior.

Posteriormente, en cuanto le entregaron el acta de nacimiento, ahí mismo le dieron su nueva CURP, pero con ese trámite si tuvo un inconveniente, ya que debía decir la leyenda “vinculada históricamente a (mi anterior CURP)”. Afortunadamente encontró un amigo encargado de la CURP en Colima y él lo apoyó en todo ese trámite, porque no querían otorgarle con esa leyenda la nueva CURP, pero al final se logró el objetivo.

Ya con esos documentos se presentó a las oficinas del INE y tramitó la nueva credencial para votar; después tuvo que hacer las modificaciones en las dependencias donde labora, así como la delegación del ISSSTE y PENSIONISSSTE para que le entregaran el nuevo carnet de atención médica ahora con su nuevo nombre.

Después de que hizo los cambios de nombre y género decidió hablar nuevamente con la familia; al principio estaban renuentes al cambio y no querían llamarle por su nuevo nombre, incluso seguían usando el género femenino para referirse o dirigirse a él, situación que le causaba mucha molestia. Pasó tiempo para que lo aceptaran ahora con sus cambios físicos, barba y bigote, así como la voz diferente y la estructura de su cuerpo ya que ahora es más corpulento y tiene la apariencia de un hombre maduro.

En su trabajo como maestro recibió tolerancia y aceptación por parte de sus compañeros, padres de familia y alumnos, aunque al inicio de este proceso se presentaron dificultades, pero de alguna manera lo comprende y los entiende, ya que sabe que todo es parte de un proceso de cambio de mentalidad que debe tener la sociedad en conjunto, debido a que no se puede juzgar algo que es desconocido para ellos y que actualmente está en proceso de difusión y lucha por sus derechos.

Actualmente Emilio es muy feliz y espera que los cambios sigan en nuestro estado, que haya más personas que por fin puedan llegar a ser lo que quieran ser. Al verse al espejo día a día como es, le hace darse cuenta de que si se quiere y se sueña con ser de determinada manera o alcanzar una meta lo puede lograr; aunque siga aún teniendo problemas para ingresar a los baños y sufra discriminación en algunas situaciones, ahora todos en su familia lo llaman como desde hace mucho tiempo quiso, por eso y solo por eso, todo ha valido la pena para Emilio.

Hoy le quiere hacer saber a la sociedad que las personas transexuales o transgénero son seres humanos que piensan, sienten, aman, trabajan, tienen ilusiones y metas por lograr; no son ni raros, ni monstruos; y que valen mucho al igual que cualquier otra persona en este mundo; además de que cuentan con capacidades, aptitudes, actitudes, valores y preparación profesional.

Actualmente se encuentra realizando la modificación de la documentación de sus estudios académicos, ya que cuenta con el grado de maestría en pedagogía; y en una meta a corto plazo planea realizar estudios de doctorado.

"Todos somos diferentes y por esa diversidad existe una mayor riqueza en el mundo; aprendamos a convivir siendo tolerantes al cambio”, concluye Emilio.

 

LA DISCRIMINACIÓN

Hablar de discriminación es sumergir al ser humano en un mundo de debates, opiniones y un gran abanico de grupos que al paso de los años se han vuelto vulnerables, al mostrarse a la sociedad, mientras surgen a flote otro nicho que nunca ha dejado de estar aquí, que, desde siempre, desde su origen han sido víctimas del rechazo social, por no encajar en lo que se considera “ideal” para la vida en sociedad.

Como se advirtió, en la historia presentada se aborda la discriminación de personas transgénero o transexuales en la vida social que actualmente se vive en el estado de Colima, ya que pese a convivir en una sociedad global, el trato a las personas con preferencias sexuales distintas es muy variado dependiendo de la región, usos y costumbres de la localidad e incluso son percibidas de manera distinta entre la misma familia.

El término de transexualidad ha tenido mucho auge en los últimos años, sin embargo, la primera definición que surge sobre transexualismo, según Gómez Gil (2006) data de 1953; siendo acuñada por Harry Benjamín, Endocrinólogo alemán, éste lo describe como la asociación entre normalidad biológica y la convicción de pertenecer al otro sexo y en consecuencia, con el deseo de cambio de sexo.

Mario Jesús Aguilar (2015) en su artículo de la transexualidad en México hace referencia a dos posturas extremas que por lo menos en este país libran las personas que han sido sometidas a alguna cirugía o tratamiento transexual y que desean modificar sus documentos de identidad para adecuarlos a su pretendida nueva realidad física.

Existen aquellas que refieren a la transexualidad como un trastorno mental y que consecuentemente niegan la capacidad de los sujetos transexuales a realizarse la cirugía y a obtener nuevas identidades legales acordes a su aspecto físico y genital; y algunas otras que sostienen que el cambio de sexo o transexualismo constituye una forma de realización de los derechos de libertad individual, principalmente el libre desarrollo de la personalidad (Missé Miguel, 2010).

Visto desde una perspectiva jurídica, la transexualidad contempla los derechos de las personas que viven esta condición a la que se califica como atípica; dichos derechos han adquirido progresividad y han evolucionado, y esto se advierte a raíz de varios casos ventilados en los tribunales judiciales de varios países (Aguilar, 2015).

En México, el tema ha sido ignorado o menospreciado durante mucho tiempo, según los resultados obtenidos por la Encuesta Nacional de Discriminación (ENADIS, 2017) elaborada por el INEGI y otras instituciones, señalan que aproximadamente el 3.2% de la población de 18 años y más se auto identificó como no heterosexual, el 96.8% señaló ser heterosexual; manifestando en dicha encuesta que el 30.1% de la población no heterosexual (mayor de 18 años y más) declaró haber sido discriminada por algún motivo en los últimos 12 meses, contra el 19.8% de la población heterosexual.

Dentro de dicho estudio, llama la atención como al encuestar sobre la opinión de la población sobre cuánto se respetan en el país los derechos de distintos grupos sociales, con el fin de permitir tener un acercamiento a la percepción que se tiene de las potenciales víctimas de sufrir discriminación, al no ser lo suficientemente considerados sus derechos, el porcentaje de la de población de 18 años y más que opina que en el país se respetan poco o nada los derechos de las personas transexuales alcanzó el 72%, siendo el grupo con mayor porcentaje en este sentido (ENADIS, 2017).

Entre el porcentaje de personas que declaró haber sufrido algún tipo de discriminación durante los últimos 12 meses, ya sea por el tono de piel, manera de hablar, peso o estatura, forma de vestir o arreglo personal, clase social, lugar donde vive, creencias religiosas, sexo, edad, y orientación sexual (ENADIS, 2017), Colima se encuentra entre los estados con mayor índice de discriminación en el país, ocupando el SEGUNDO lugar.

En el 2011, tras la Reforma al artículo 1o. de la Constitución Federal se adquirió un sentido y una trascendencia profunda, generando un cambio de rumbo en la interpretación y aplicación de las leyes y derechos, generando bases para combatir las agresiones, violaciones y transgresiones a los derechos humanos; señalando que la Soberanía Estatal en el ámbito de su competencia, garantiza los citados derechos bajo los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad (Congreso del Estado de Colima, 2019).

Debido a lo anterior se modificaron los artículos 35 primer párrafo y 37, así como la adición de los artículos 135 Bis, 135 Ter y 135 Quáter, todos del Código Civil para el Estado de Colima, en donde entre otras cosas, se señala el “levantamiento de una nueva acta de nacimiento para el reconocimiento de identidad de género, previa la anotación correspondiente al acta de nacimiento primigenia (Congreso del Estado de Colima, 2019).

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • Aguilar, Camacho, Mario, J. (2015). La transexualidad en México. El paradigma desde la patología al derecho humano de modificar la identidad. Revista de Bioética y Derecho, núm. 35, 2015, pp. 3-17 Universidad de Barcelona. Barcelona, España.
  • Congreso del Estado de Colima. DECRETO 44. Por el que se propone reformar y adicionar diversas disposiciones del Código Civil para el Estado. 2019
  • INEGI (2017). Encuesta Nacional sobre Discriminación. Resultados generales, México.
  • Gómez Gil, E., Esteva de Antonio I., Berguero M.T. (2006) La transexualidad, transexualismo o trastorno de identidad de género en el adulto: Concepto y características básicas. Cuadernos de Medicina Psicosomática y Psiquiatría de Enlace. No. 78.
  • Missé Miguel, Coll‐Planas Gerard (2010). La patologización de la transexualidad: reflexiones críticas. Norte de Salud Mental; VIII (p.38).

 

*Estudiante de la Escuela de Trabajo Social “Vasco de Quiroga” en Comala, Col.