El PRI “sabe que está débil”, pero se le puede complicar a Indira: Héctor Porfirio Ochoa

 

COLIMA, Col.- A diferencia de anteriores process electorales, por primera vez en el arranque de una campaña proselitista por la gubernatura del estado el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no aparece en el primer lugar en las encuestas de intención del voto, sino que su candidata, Mely Romero Celis, se encuentra en el tercer sitio, muy cercana del segundo, a pesar de ir en coalición con los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD).

“No sé qué tan fundamentadas estén las encuestas, pero por lo menos están reflejando tendencias”, señala en la entrevista el historiador y analista político Héctor Porfirio Ochoa Rodríguez.

El académico hace notar que todas las encuestas ubican en primer lugar a Indira Vizcaíno Silva, de la coalición Morena-Nueva Alianza, con al menos 30 por ciento de las preferencias, con alrededor de diez puntos de ventaja sobre Leoncio Morán Sánchez, de Movimiento Ciudadano, o de Mely Romero, quienes se disputan el segundo sitio, aunque tampoco se encuentra lejos de estos dos últimos el abanderado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Virgilio Mendoza Amezcua.

Ochoa Rodríguez estima que seguramente, como ha ocurrido en otros procesos electorales —cuando el PRI iniciaba con amplios márgenes de ventaja que al final se reducían—, en el transcurso del actual periodo de campaña se irá acortando la distancia entre el primer lugar de Vizcaíno y quien se posicione en el segundo: Morán, Romero o Mendoza, que a su juicio estos tres están muy parejos.

“Lo importante es que compitiendo por el segundo lugar pueden disputar el primero, porque quien se perfile como segundo puede ir captando, conforme se acerque la jornada electoral, el voto anti Indira, aunque si el voto se distribuye y fracciona entre todos los candidatos, quizá sí se dificulte que el segundo lugar se catapulte para competir con la candidata que ocupa el primer lugar”.

En relación con la Operación Cicatriz anunciada por Arnoldo Ochoa González cuando tomó posesión de la dirigencia estatal del tricolor, consistente en tratar de reagrupar a los cuadros priistas alejados o que “oyeron cantos de sirenas en otros partidos”, Héctor Porfirio Ochoa considera que esto “nos habla de una debilidad real, el PRI está buscando a todos porque sabe que está débil”.

—¿Es un signo de desesperación del PRI, al darse cuenta de que enfrenta un riesgo real de perder por primera vez la gubernatura?

—Por supuesto que sí, pero al mismo tiempo es un signo tardío, porque ya se había salido el exdirigente estatal Federico Rangel Lozano desde el año pasado y recientemente el también expresidente José Manuel Romero Coello oyó el “canto de sirenas” del candidato del PVEM, Virgilio Mendoza, y se sumó a su campaña “dizque sin salirse del PRI, lo cual es una cosa muy rara, porque se supone que si estás en un partido y apoyas a otro, casi todos los estatutos dicen que quedas fuera automáticamente. Es muy raro que no le hagan efectiva la salida, si es que está previsto así en los estatutos”.

LAS INCONFORMIDADES EN PAN Y PRD

Asimismo, las inconformidades internas dentro del PAN y del PRD, partidos con los que el PRI conformó la coalición Va por Colima, podrían afectar el voto por la priista Mely Romero.

El caso más destacado fue el de la exsenadora Martha Leticia Sosa Govea, quien como precandidata del PAN contendió con Romero por la candidatura de la coalición y desde el 9 de febrero, sin que se hubiese dado a conocer los resultados de la encuesta anunció a través de Facebook que se hacía a un lado del proceso interno y no ha participado en los actos de la coalición ni ha expresado su respaldo a la priista, cuya postulación fue realizada una semana después.

En opinión de Porfirio Ochoa, “lo de Martha Sosa habla de una inconformidad, de que a final de cuentas ya sabía que había una negociación y aunque hicieran una encuesta o lo que fuera ella no iba a quedar, y era lógico porque el PAN quedó en tercer lugar aquí en 2018 y quien iba a poner candidata era el PRI y ya los panistas se iban a repartir otras posiciones”.

Por su parte, la inconformidad por la conformación de la alianza PRI-PAN-PRD provocó salidas notables en el PAN como la del exalcalde de Colima Héctor Insúa García, quien se convirtió en el coordinador de campaña de Leoncio Morán; y del alcalde con licencia de Cuauhtémoc, Rafael Mendoza Godínez, quien fue postulado como candidato del PVEM a diputado federal por el Distrito II, mientras que en el PRD renunció la excandidata a la gubernatura en la elección de 2015, Martha Zepeda del Toro.

Ochoa Rodríguez estima que las inconformidades surgidas entre cuadros y militantes de los partidos de la coalición Va por Colima pueden incidir para evitar que acudan a apoyar entusiastamente a Mely Romero.

“Yo plantee desde antes esta dificultad, de qué tanto los panistas, si quedaba una priista, iban a apoyar o qué tanto los priistas iban a apoyar a una panista, por el enfrentamiento por lo menos que vemos hacia afuera que ha habido desde hace mucho tiempo, en que las elecciones empezaron a ser competidas en Colima”.

Simple y sencillamente, dice, “uno está viendo de todo: después de lo que los priistas acusaron a Jorge Luis Preciado en 2015, ahora andan de manita sudada, dándole la candidatura supuestamente a la Presidencia Municipal de Manzanillo, cuando ni tiene residencia. Sabemos que se maneja en otros niveles de escrúpulos. Seguramente habrá militantes que sí entren a las campañas y seguramente otros sí se van a quedar como mirando desde la banca”.

—¿Qué papel va a jugar el Grupo Universidad en esta elección? Llamó la atención primero que las negociaciones de la triple alianza se realizaron en el archivo de la Universidad y después el evento de la visita de los dirigentes nacionales del PRI, PAN y PRD se realizó a un costado del módulo de la institución educativa, del que incluso se ocupó un espacio, en los terrenos de la feria… ¿Son coincidencias?

—El Grupo Universidad ha tenido candidaturas en distintos momentos. La primera fue la de Fernando Moreno a diputado federal en 1976, la de 1979 le correspondió a Arnoldo Ochoa González, la de 1982 a Humberto Silva Ochoa, en 1985 a Juan Mesina Alatorre, para otros personajes hubo diputaciones locales y alcaldías.

“En 1991 apoyaron en el proceso interno y en la elección de gobernador a Carlos de la Madrid Virgen y eso los posicionó para que en 1997 le correspondiera el puesto al exrector Fernando Moreno Peña. Y en 2003 fue ese grupo el que impuso a Gustavo Vázquez Montes, luego en 2009 el péndulo osciló al grupo de Mario Anguiano Moreno y en 2015 se vino para acá. En 2012 el exrector Miguel Ángel Aguayo fue diputado federal. Han convertido la rectoría en trampolín para aspirar a un puesto de elección popular.

“Seguramente el grupo tendrá participación en esta elección, no sé si habrá candidaturas específicamente para alguno de los integrantes, pero ciertamente son elementos que estarán muy activos. No son coincidencias eso que dices de las instalaciones del mal llamado archivo de la Universidad, que en realidad es una hemeroteca, o de las instalaciones de la feria, yo creo que no son coincidencias”.

ESTRATEGIA PRIISTA, EN MANOS DE FERNANDO Y ARNOLDO

—¿Cómo ha sido la actuación del gobernador, José Ignacio Peralta, ante el proceso electoral?

—En las declaraciones públicas tiene que ser muy imparcial, pero sabemos que los gobernadores siempre han tenido una intervención. No son inventos míos. Las elecciones de 2003 se anularon precisamente por la intromisión de Fernando Moreno y en 2015 pasó lo mismo por declaraciones de Rigoberto Salazar, funcionario de la administración estatal, diciendo que había que votar por el PRI. Hay evidencias que nos han costado muchos millones de pesos a los ciudadanos, por tener que reponer un proceso.

“Creo que hay la tentación. El escenario es más complicado ahora porque en 2016 estaba Enrique Peña Nieto en el poder; actualmente es Andrés Manuel López Obrador y no tienen el poder federal, pero a nivel estatal hay muchas intervenciones de los gobernadores… es una de las cuestiones a las que tendremos que ponerle mucho cuidado; seguramente los partidos que no son de la triple alianza tendrán que poner mucho cuidado para detectar cualquier situación en ese sentido.

“Hasta el momento, el papel de Peralta se ha visto como secundario, no se ha visto que él haya sido un protagonista de todo este proceso como tal. Se ve que el proceso lo están manejando Fernando Moreno y Arnoldo Ochoa, aunque este último fue nada menos que secretario general de gobierno con Ignacio Peralta, podríamos decir que su gobierno está teniendo participación. Ya no es secretario, pero es gente de él la que estuvo… aunque no sé si decir que Arnoldo es gente de Peralta o éste es gente de ellos, más bien.

“En ese sentido, Ignacio Peralta no necesita hacer muchas declaraciones porque el proceso está en manos del mismo grupo, el que está llevando las riendas del proceso”.

—¿Cuál es el panorama para Indira Vizcaíno?

—Veo que se le puede ir complicando si sigue cometiendo imprudencias como esa de asistencia al acto de entrega de las medicinas donadas por un médico al Instituto Mexicano del Seguro Social, o si no tiene respuestas rápidas y contundentes hacia diversas coyunturas que se van presentando.

“Por ejemplo, Indira Vizcaíno no dijo nada en torno a la situación del Centro de Apoyo a la Mujer, que el pasado 8 de marzo anunció que por falta de presupuesto se vio precisado a suspender la atención a mujeres víctimas de violencia. En cambio, Mely Romero tuvo unas declaraciones al respecto que me parecieron bastante acertadas. Una parte importante de una buena campaña es tener un equipo que esté pasando a los candidatos todo el sondeo del acontecer, para que sepan qué declarar y no nada más andar en mítines o haciendo recorridos en comunidades, hay que estar en muchos frentes al mismo tiempo.

“Estamos viendo una capacidad de respuesta del equipo de Mely creo yo bastante adecuada y, en cambio, no veo esa capacidad de reacción en el equipo de Indira. Si esto continúa así, en un mes creo que vamos a ver cómo su caída empieza a ser más pronunciada. Está a tiempo ahorita para mantener esa ventaja, consolidarla y poder ganar, pero si no reacciona adecuadamente, va a ir perdiendo cada vez más la ventaja actual que tiene ”.